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sábado, 8 de noviembre de 2008

JUKEBOX RACKET + THE CHERRY BOPPERS (07-11-2008)




JUKEBOX RACKET + THE CHERRY BOPPERS (Café Teatro 07-11-2008)

Cuando estabas en tu casa mirando la televisión, seguramente viendo algún programa de estos de bailar, ayudar al prójimo, o simplemente algún concurso en que lo único que te dan es algo material, dinero también te dan, pero después de gastarte mucho. Entonces caes en la cuenta de que hay otras formas de gastarse el dinero…

Yo me he gastado 10 euros por una entrada, y había un programa doble. Tocaban dos grupos: Jukebox Racket y The Cherry Boppers. Pueden parecer como el agua y el aceite, pero lejos de viejas rivalidades musicales, allí nos encontramos lo mejor de cada casa. Una gorra del medio oeste americano, de ésas de las vías de tren, unas greñas hasta media espalda, un tupé exquisitamente engominado, camisas planchaditas de todos los colores, calvas relucientes, porreros empedernidos, bebedores habituales, y poseedores de la verdad individual absoluta. Absolutamente todo lo genuinamente mejor de cada casa, estaba allí para adorar a los nuevos héroes de esa noche.

A los Jukebox Racket ya les había visto en Bailén en las anteriores fiestas de Bilbao, así que hay cosas que puedo decir; una de ellas es que la música no se hace, sino que fluye, otra cosa es que los Boggie Punkers han perdido un gran activo con Luis Punker. Tengo dudas acerca del éxito de este grupo recién creado a la sombra de Boggie Punkers, porque creo sinceramente que todo lo que había de auténtico en esa banda, se fue con el alma del grupo, el que daba sentido a todo este caos psychobilly; en cuanto a la parte musical, no tengo nada que decir, porque siguen en plena forma, Carlos Beltrán continúa emocionándome con sus eternos solos agresivos, Javi Caballero me sigue flipando con su forma de tocar la batería incesantemente, y Edu Uñas, qué puedo decir de él, nunca me cansaré de ver sus dedos difuminarse con las cuerdas del contrabajo. Pero tengo una duda: y esa duda es el cantante. El amigo Javi Zaitegui, canta bien, pero no le veo para este proyecto; me acuerdo del grupo “Dinamita pa los pollos”, donde sí que me emocionaba su forma de sentir el rock más intensamente.

Lo verdaderamente desastroso, vino con el sonido del concierto, bastante pobre y difuminado. Casi no se oía la batería, el bajo se intuía y las voces de vez en cuando parecían tener protagonismo. Pero el espectador es el que tenía el botón rojo bajo su dedo índice, y podía pulsar cuando quisiera la orden de expulsión del local. Pero claro, todos habíamos pagado una entrada barata, para el caché que allí se alojaba, prácticamente toda la escena bilbaína de rock and roll y funky-jazz. Por allí pasaron un montón de gente a la que conocía ya, y pude saludar.

Por suerte, allí estaban los Cherry Boppers para alegrarnos una noche brumosa y lluviosa bilbaína, para acercarnos los ritmos calientes de James Brown, las melodías locas de Herbie Hancock, y las ansias de cualquier blanco de poder tener esa semilla siempre fresca y verde de la música negra. El sonido en principio, igual que los anteriores, un sonido difuminado y sin brillo, que poco a poco fue arreglándose, no sé si gracias al buen hacer y ensayos constantes del grupo Cherry Boppers, o gracias al empeño obligado del hombre de la mesa de mezclas. Fue una actuación redonda la de estos bilbainos, con unas cuantas colaboraciones, de un saxofonista alto que me dejó flipadísimo… Qué decir de Igu Allnigter el invitado vocal de la gorrita y el traje colorado, pedía a voces y cánticos blueseros, que el grupo tiene que adoptar un vocalista. (si alguien me puede dejar una nota de cómo se llama el saxofonista al que se cayó el sombrero, se lo agradeceré; un fenómeno).

Hay una cosa, que me gustaría lanzar al aire a los miembros de una mesa de mezclas. No siempre tiene que haber un equilibrio entre todos los instrumentos en todos los tipos de música. En este caso, pido que haya una descompensación entre los sonidos agudos, como la guitarra y el hammond, y luego que brillen un poquito más sin llegar a saturar, el bajo, batería y vientos. No sé cómo lo hacían en los discos antiguos, pero aquí hay una prueba de que las cosas relativamente descompensadas, ganan con los años.

Mención especial, para la iluminación, las proyecciones visuales, gracias a las cuales hemos recreado lo que es un verdadero viaje al infierno de los funky-drummers and funky groovers; visualizaciones éstas, con pelis como “La Naranja Mecánica”, “Reservoir Dogs”, “Pulp Fiction”, y actuaciones de James Brown a saco. Además de alguna película de negros puros, de esos de cuero negro y mucha droga funky callejera. Vamos, en fin, que ha habido momentos en las proyecciones que han sido perfectas aliadas con la música que se estaba interpretando. Las imágenes en blanco y negro quemadas, tenían una fuerza increíble.

Pam Grier, Tarantino, Curtis Mayfield, Funkadelic, y una larga lista de nombres que podría exponer aquí están presentes con este nuevo parto en forma de disco que se llama “Play It Again”, un disco que ya tengo en las manos y compré en uno de los locales donde suelo ver a más de uno de los Cherry Boppers. Y sinceramente me ha parecido un discazo. Están en un momento espléndido, y sinceramente esta vez me lo he pasado de puta madre con un concierto de los Cherry, muy ensayado y trabajado todo; sé que esto es trabajo chicos, pero ahí estaremos apoyando como público y de la forma que sea.

Animo a otras bandas a grabar discos, que aunque no sean de tirada editada con todo lujo de detalles, se atrevan a hacerlo en sus propias casas con una mesa de mezclas, o a la antigua usanza, todos juntos y revueltos y conseguir un sonido divertido con el que poder disfrutar. Y sobre todo, hay que apadrinar bandas locales, es la mejor forma de que la música salga adelante.

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