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sábado, 27 de diciembre de 2008

LA DAMA SE ESCONDE



LA DAMA SE ESCONDE - Lo mejor de La Dama Se Esconde (recopilación 1999)

Si yo pudiera estar esta noche contigo, una hora más, si yo pudiera soñar y decirte al oído un deseo secreto, encuéntrame esta noche en la tierra de los sueños.

Así es como empieza una letra de “La Dama Se Esconde”. He encontrado este disco escondido dentro de la maraña de discos que tengo, unos originales y otros... no tan originales. He visto a dos chavales jóvenes, como a mí me gustaría estar en ciertos momentos. Ya sé que sigo siendo joven, pero me gustaría ser otra vez adolescente, y no pensar en cosas tan trascendentales y no preocuparme tanto por algunos sentimientos que lo único que hacen es maltratarme y debilitar mis más ocultas creencias.

El caso es que no logro disentir de la realidad y la verdad de estos donostiarras, que me hacen creer que la verdadera realidad está por esperarme y no parece que me venga a buscar. Este año ha sido muy duro para mí y no ha hecho más que maltratarme y quizá debería sobreponerme, pero es que incluso los más secretos detalles de mi vida me invitan a creer que esto es imposible.

Bueno, creo que mejor voy a hablar sobre el disco, que me parece, de lo más interesante… El disco se llama “Lo mejor de La Dama Se Esconde”, y contiene sus singles, caras b, rarezas y 1 tema inédito; lo que puedo decir de este grupo, o más bien dúo, es que siempre te sorprenden con sus temas oscuros y sorprendentes. Dos jovenzuelos que hablan sobre los mundos de Tolkien, de mundos paralelos, hablando de ciudades de fuego, senderos ocultos y magos de colores.

Los anhelos y temas de “La Dama Se Esconde”, son siempre etéreos y nunca siempre claros. Siempre hablan de mundos de fábula. Mundos de fábula llenos de personas reales a las que siempre ven y tienen la apariencia de gente cercana, pero al final son gente que cada vez están más lejanas. Un nuevo día viene, pero según “La Dama Se Esconde”, las cartografías indican que los mapas y las fronteras no son verdades siempre, y que la gente a la que has conocido no son lo que tú creías que eran. O al menos, ésa es mi percepción. Muchas veces mi rincón de privacidad y de verdad se encuentra en la música, y no precisamente en el blues. El pop muchas veces te saca de muchas dudas existenciales: cómo soy, si existo, si amo, si voy a divertirme, si tengo que probar un chupito de whisky espirituoso. En fin, que me parece que la música me sirve según el momento y la situación.

Los dos jovenzuelos, son los jóvenes que todos hemos visto en televisión, cuando había artistas que se descubrían por sus mensajes llenos de palabras y mensajes. Canciones como “La tierra de los sueños”, “A años luz”, “Coleccióname”, “Princesa” o el mismo “Amenazas”. Temas todos estos que se encuentran reunidos en este recopilatorio lleno de sorpresas y de mensajes por descubrir.

Yo sólo tengo clara una cosa, cuando escucho este disco; tengo ganas de que me sorprendan, tengo ganas de que me llenen de cosas positivas, o al menos artificios, que me hagan creer que vivo en ese sueño del que me habla “La Dama Se Esconde”. Me gustaría viajar a ese mundo en el que todo es poético, en el que se coleccionan sonrisas, coleccionan comics, coleccionan momentos, coleccionan sentimientos. Vamos, que me han coleccionado hace tiempo, porque soy un romántico sin cura, y puede que así no me convierta en millonario, ni tampoco me quieran tan sólo ni un poquito más de lo que ocurre en la realidad.

Pero, sencillamente me da bastante igual. Creo que siento la necesidad de escuchar un disco para curar mis heridas. Y “La Dama Se Esconde”, han llegado a mi corazón más adolescente e inocente. Si me llaman idiota, me da lo mismo, porque sé que si me porto como un verdadero hombre, seré hombre, y se me porto como un verdadero energúmeno, seré eso: un energúmeno. Me quedo con esas palabras poéticas de carmines impregnados en pieles blancas, guitarras maltrechas por amores de violines, o violines violados por eternos tambores.

jueves, 25 de diciembre de 2008

TIN MACHINE



TIN MACHINE

En días en los que no hay garantía de diversión musical, siempre tenemos el jazz, pero nos acaba por cansar. Si nos ponemos funky no paramos de mover los pies, y nos lleva a un frenesí sin salida. Si nos ponemos disco, nos ponemos a mover el pie, y un poco ñoños por el revival de que todo fue mejor cuando los Bee-Gees se lavaban con Profidén. Si escuchamos heavy nos acaba por estallar la cabeza. Si escuchamos punk es posible que nos obsesionemos con que no hay un futuro posible. Y si escuchamos clásica, seguramente se nos quedará una posición de pijo jugando al golf en una mañana soleada. Y si escuchamos blues, en algún momento nos sentiremos mejor y dejaremos de necesitar el blues.

Por lo tanto, lo que nunca falla, es David Bowie. Lo tiene todo. Todos estos elementos más o menos mezclados los tiene; o mezclados o a parte. He llegado a poner un par de discos dobles de Bowie, el disco “David Live” y el disco “On Stage”, y ya me ha picado el gusanillo de escuchar algo más cañero y actual. Y Bowie, como siempre tiene una respuesta para todas nuestras plegarias.

El proyecto en concreto se llama Tin Machine – Tin Machine. Un grupo formado por viejos conocidos y nuevos para Bowie, pero no nuevos en el panorama musical. Con una portada blanca de fondo, aparentemente sencilla, y poniendo muy a las claras que el rock no es sólo música para desarrapados greñudos que sólo piensan en fumar canutos y tomar cervezas sin parar, el disco se presenta elegante, vivo, salvaje y muy musical. El proyecto lo forman David Bowie: guitarra y vocales; Reeves Gabrels: guitarra solista; Hunt Sales: batería y vocales; y Tony Sales: bajo y vocales (que supongo que será el hermano del anterior). Viejo conocido de sesión a finales de los setenta es Reeve Gabrels. Con su buen hacer y sus solos de quitar el hipo, nos crea unos sonidos típicos del más puro estilo glam, pero sin hacer aspavientos innecesarios.

Sólo decir las características principales del disco, es que es un sonido rotundo y elegante, gracias a la aparición de David Bowie, y por supuesto un reclamo. Sin haber acabado la década de los ochenta, pero ya muriendo (1989), los hermanos Sales, que han tocado con Iggy Pop anteriormente, y el guitarrista Reeve Gabrels, deciden formar un grupo a la vieja usanza, sin un líder definido, en el que la música sea protagonista. Yo, personalmente conocí este disco por el último gran programa musical que dieron en Televisión Española: “Rockopop”, presentado por Beatriz Pecker; y dieron un vídeo del primer single que era “Heaven’s in here”, un medio tiempo orientado al blues, y con un solo de guitarra que por aquellos tiempos me flipaban mucho. Hay temas como “Tin Machine”, “Bus Stop”, “Pretty Thing” y “Crack City”, que componían la parte dura del disco. Temas duros con altas connotaciones heavies. Había temas introspectivos como “I can’t read” o “Prisoner of love”. Pero la gran sorpresa fue cuando el día que fui a comprarme el disco original, había una famosa canción de John Lennon –“Working Class Hero”- que originalmente él tocaba en acústico y voz sólo; pero Bowie la transformaba de tal manera que le daba una connotación más cínica y política si cabe. En definitiva, un gran disco para disfrutar cuando tengas ganas de sorprender a tu conciencia, a tus vecinos, y porque no, al cabrón de tu jefe, cuando mueves tu cosita, mientras escuchas el disco con los cascos.

Posteriormente a aquella gran compra que ahora mismo estoy degustando, y la carpetilla, está algo amarilla en algunos lados, pude ver en televisión un concierto del grupo en el que todavía dejaban el listón más alto que en los discos. Todo un derroche de energía, de humanidad, de sensaciones visuales e incluso táctiles, cuando Bowie se quitaba la camiseta y dejaba que le secasen el sudor algunas cachondas en el público, tocaba el saxofón sólo con su boquilla; o Gabrels apartaba el jack de su clavija para ofrecer el trofeo al público e hicieran ruidos varios tocando el pitorrito, mientras él modulaba sonidos con su pedalera.

Si todavía no conocéis esta maravilla de disco, os lo recomiendo. Al que no sea amigo de Bowie, aquí vera un Bowie distinto. Y al que le guste Bowie, mejor que mejor, no le defraudará. También tienen otro disco más, éste más difícil de encontrar, que se llama “Tin Machine II”.




sábado, 6 de diciembre de 2008

NEW YORK DOLLS en Sala Rock Star de Baracaldo (05-12-2008)



NEW YORK DOLLS en la Sala Rock Star de Baracaldo (2008-12-05)

Oye Carl – Dime Berg. ¿Quiénes son estos tíos con pinta de maricones y que llevan el pelo cardado y engominado y se comportan como verdaderos drogadictos? Pues mira Berg, son New York Dolls, que se han reunido después de muchos años de ostias musicales y tugurios sucios con el suelo lleno de cerveza y de cristales rotos.

No os voy a aburrir sobre la historia de New York Dolls, porque para eso tenemos una buena enciclopedia multimedia en el wikipedia. Pero sí que voy a recordaros brevemente las vidas y muertes, idas y vueltas, subidas y bajadas, tragos y chutes y la Babilonia del rock, que es un castillo de naipes que en cualquier momento se puede caer, pero que siempre nos tiene pendientes y somos capaces de dejar todo por un par de horitas y dedicarnos en cuerpo y alma a un momento inolvidable.

Bueno, han tenido mucho movimiento en su formación, pero éstos son la formación en un disco que tengo en mis manos con los éxitos más sonados; el disco se llama “Rock and Roll” y aparece en la portada un dibujo de una vaquera muy rica con dos pistolitas en las manos. La formación son DAVID JOHANSEN –vocales, armónica y gong; JOHNNY THUNDERS – guitarra y vocales; SYLVAIN SYLVAIN – guitarra, piano y vocales; ARTHUR KANE JR. – bajo; JERRY NOLAN – batería y percusión. De éstos hoy día sólo quedan dos DAVID JOHANSEN y SYLVAIN SYLVAIN. Ahora os explicaré porqué.

En 1971 murió el antiguo baterista Billy Murcia tras ingerir grandes cantidades de drogas y alcohol, sus groupies lo sumergieron en una bañera de agua fría y llenaron su boca de café… Lo sustituyeron por Jerry Nolan. Otro de los miembros importantes –JOHNNY THUNDERS- murió en circunstancias que no se conocen muy bien, en un hotel de Nueva Orleáns en 1991, pero se especula que pudo ser por una sobredosis de metadona, o de leucemia o SIDA. Fue fundador también de un grupo que se llamaban JOHNNY THUNDER AND THE HEARTBREAKERS, con un estilo muy parecido a NEW YORK DOLLS.

Pero bueno, aquí hemos venido a hablar del concierto en la Sala Rock Star. Teloneando unos guipuchis –Aterkings- muy influenciados por Iggy Pop y los ruidos repetitivos, pero sin ninguna pretensión artística. Pueden estar tranquilos que ninguno de nosotros contaremos que estuvieron taloneando a New York Dolls, pero ellos estarán eternamente agradecidos por haber comandado el inicio del concierto con estos mitos del rock and roll.

Es cuando esperando un tiempo bastante largo y eterno, la gente se impacientaba bastante por la tardanza del grupo. Y no hacían más que poner canciones de merengue, salsa y cosas parecidas; se nota que el garito está destinado para la gente guapa. Por el ambiente "cool" que hay. Hay que reconocer que el sitio está bien preparado con 3 barras bien distribuidas; una a la izquierda, una a la derecha y una en medio del sitio junto todos los artilugios tecnológicos de ordenadores, luces y proyectores. Luego hay un restaurante que está bastante majo, protegido con un cristal.

Como ya he dicho, esas muñequitas con pinta de mariconas ya entradas en años, se pusieron manos a la obra tocando clásicos de la banda como Babylon, Looking For A Kiss, Private World, Trash, Puss ‘n’ Boots, una versión de Janis Joplin and The Holding Company: Piece Of My Heart, una versión de Hey Bo Didley del propio Bo Didley, supongo que como homenaje a su reciente muerte.

Fueron unos 80 minutos de un rock más que intenso, un sonido perfecto y bien modulado. La acústica del sitio era casi perfecta, lo que no me gusta es la distribución del espacio. Para ser unos viejetes con cara de viciosos no tocan nada mal, y tienen mucha marcha todavía. Supongo que hay cosas que te pueden hacer cambiar por una noche... Pero eso ya es otra historia. Como me dijeron a mí llevando melenas hace mucho tiempo: "Los rockers nunca moriréis..." Todavía me pregunto por qué me dijo esto un tocado por la heroína... Pero bueno, es lo que tiene vivir en cualquier barrio pintoresco de Bilbao.

Volvamos al concierto. Vi a mucho descubridor de la música, chicas de 18 añitos a lo sumo 25, que se pasaron por allí a ver qué hacían estos carrocitas. No sé muy bien si entendieron que el rock que practican ellos, es duro y corrosivo, sarcástico y urbano, lo que se podría decir: una desvergüenza total, un sonido desenfadado y desordenado, pero que siempre te pone las pilas. La gente pedía más, así que, dejaron de vociferar: "beste bat", para empezar a vociferar: "New York Dolls!", a lo cual todos accedimos a pronunciar, y tocaron mi canción favorita de ellos: PERSONALITY CRISIS; es todo un himno para mí, guitarras sucias, vocalizaciones descomunales, abriendo la boca al más puro estilo Mick Jagger, y ese SYLVAIN SYLVAIN incitando a la gente a hacer el gamberro...

Señores y señoras. Hemos visto a unos supervivientes del rock and roll y bien vivitos y vitales. No defraudaron, fue un concierto corto pero intenso.

Contento de haber estado quizá en la despedida de esta banda. Espero que no porque tienen mucha cuerda. Y son los supervivientes del verdadero espíritu del rock and roll.