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domingo, 25 de octubre de 2009

STEVE FORBERT - Un descubrimiento...

STEVE FORBERT – Un rockero romántico

Con voz cascada por no se sabe muy bien el qué, si bien por la vida, o por el paso rápido de una niñez a la edad adulta sin adolescencia, puede ser fruto, esa voz tan cálida y especial. Un rockero con un corazón latiendo con fuerza fuera de su caja eléctrica, es Steve Forbert, un cantante de rock capaz de emocionar a cualquiera que esté acostumbrado a escuchar a los grandes de la música. No es tan conocido Steve Forbert como Neil Diamond, Bruce Springsteen, Bob Dylan o Leonard Cohen; y a la vez es coetáneo de ellos. El mismo gusto por hacerlo bien en su sonido, en su cara se ve esa ilusión del que se sabe en posesión de algo fresco.


Una portada de colores carmín rojo y negro, formando rosas alrededor de una foto suya sonriendo con una gran guitarra acústica. Es uno de los legados de la tienda que más satisfacciones me ha dado en esto de la compra de discos. A Oxford iba como de costumbre a escuchar algún disco nuevo o sugerencia de Josu, y me llamó la atención un disco con un tío con cara de campechano y buena persona; es de esos discos que no te esperas que vayan a ser un gran descubrimiento y años después todavía piensas en ese momento mágico cuando lo adquiriste…


Comencé a escuchar con atención todas las canciones y deleitándome, y Josu mirándome con complicidad y asintiendo a todos los elogios que decía sobre este disco; y en verdad, me comentaba que cada vez yo tenía más gusto por los discos, y me hablaba del poco gusto por la música que hay por Bilbao; sólo unos cuantos nos preocupamos de comprar discos de verdad, y no dedicarnos exclusivamente a la escucha compulsiva del famoso emepetrés.


Este disco se llama “Steve Forbert – More Young Guitar Days-. Y el disco comienza con una maravilla que se deja escuchar; un medio tiempo de una sesión de 1981 con banda completa, la canción se llama “Listen To Me (slow version)”, que como bien dice el título y resulta muy agradable de oír, unas guitarras flotantes y un acompañamiento a la par; seguido de esa misma sesión viene una de las canciones más entrañables de Steve. Se llama “Everybody needs a real good friend”, que supongo que rememorando a los Beatles con su famoso tema que cantaba Ringo –With a little help from my friends-, éste sin embargo tiene ese toque de bar y camaradería que sólo da la conversación que produce el alcohol.


Tercer tema, y uno de los mejores, se llama “Smoky Windows (piano version)”, que como muy bien dice el título, se trata de una canción tenebrosamente romántica; un piano rotundo, una acordeón que se oye por el fondo que lo hace todo junto a una acústica bien templada, y todo esto con el acompañamiento de la armónica de Steve y unos coros de Diane Davidson. Definitivamente esta canción me pone el vello de punta. En la misma sesión de 1979 de Nashville se sucede otro medio tiempo al más puro estilo de baladista agotado por el tabaco apagado en un cenicero y la pluma seca de escribir en una hoja emborronada. Es la canción “Witch Blues (alternate take)” que como su palabra clave “blues” bien lo dice, es una de esas canciones apesadumbradas.

Como todos los discos deben tener más o menos por mandato de producción una canción rápida, o al menos para mover el esqueleto o ponerla en el radiocassette de un coche, aquí tenemos la quinta canción que está grabada en Nueva York en 1982. Con un estribillo que repite una y otra vez el “You Gotta Go” de su título. A continuación tenemos una especie de blues tabernero con una armónica al más puro estilo dylaniano, que una vez más habla en clave de blues. Volvemos a 1981 y la canción se llama “No use running from the blues”.


En la séptima canción nos vamos directamente a 1978, otra vez NYC, y esta vez encontramos una delicia sedosa para los oídos, para los poros de la piel, para abrirlos en canal, dejarse atravesar por las melodiosas sensaciones de la guitarra acústica de Steve; aquí tenemos guitarra acústica, armónica, una mandolina excepcional, una acordeón que no se sabe quién la toca y una percusión manual de caja de guitarra, muy efectiva para resbalarnos dentro de “The Oil Song (original version)” – toda una gozada para no cansarse…


El octavo tema –Down by the Sally Gardens-, que es emocionante a más no poder, un tema a capela de Steve Forbert con su voz y guitarra y solamente acompañado por Paul Errico en la acordeón; una canción que emana sensaciones de viejos trovadores y es como si arrancara de la nada para clavarse en nuestra alma como el mejor de los whiskeys; la voz de Steve se quiebra y provoca en el escuchante una emoción difícil de explicar.


Un rockero no puede limitarse a hacer rock and roll, y Steve Forbert no hace exactamente rock and roll; funde los sonidos del rock clásico con los guardianes de las canciones ancestrales, que somos todos. En la siguiente canción –Young guitar days (demo)- Forbert deja que fluyan los ritmos negros e incluye sección de vientos.


Seguimos con 3 temas grabados el 24 de noviembre de 1979, y hay dos temas fundamentales dentro de la discografía de Steve Forbert. Uno es “Romeo’s Tune”, que siempre me ha recordado a “Like a Rolling Stone”, tiene ese desarrollo largo y elaborado con multitud de instrumentación, elegante y profundamente americano, con esa mezcla entre dura-agridulce, tema de los emocionales y directos para el público masivo. El tema “Grand Central Station” también cumple ese rol de canción para masas, esa voz quejumbrosa de Steve otra vez preside el escenario de Boston de este año 1979. Para acabar con las canciones en directo, tenemos un tema vacilón que se llama “Oh Camille”, con un curioso juego de guitarra acústica y armónica, acompañado magistralmente por Paul Errico.


La siguiente canción es una lección de añoranzas del típico hombre del rock and roll, que suele vivir el músico cuando va de una ciudad a otra, y conoce gente, la gente le conoce a él, la gente escucha su música, la gente baila con su música, la gente apunta su nombre y compra su vinilo en la tienda o se lo compra a él directamente y acto seguido ya ha conseguido su nuevo trofeo con el vinilo firmado. Reminiscencias de Bo Didley y ciudades de Estados Unidos, Costa Este y Oeste.


Continuando con el viaje del pobre músico que ensaya en la furgoneta una nueva canción; esa es la sensación que da esta canción; inmediata, y tan inmediata que está grabada en un motel, en la habitación 286 en algún sitio de los Estados Unidos de América.


El disco acaba con la niña bonita, la canción “Comedy heights”; que curiosamente me recuerda una balada de Rod Stewart donde los músicos son Steve Forbert a la voz y teclados, Clay Barnes a todas las guitarras y bajo, Mike Pollock en la batería y un anónimo en los sintetizadores. Un broche de oro para acabar con un disco redondo, y no precisamente en su forma geométrica.


Si todavía no conoces a Steve Forbert, no sé a qué estás esperando. Es uno de esos descubrimientos que pueden cambiarte la vida y hacértela más llevadera. Yo siempre lo tengo a mano. Espero que tú también lo tengas a mano en breves.



viernes, 18 de septiembre de 2009

LEONARD COHEN EN EL BEC DE BARACALDO 20090917 - La avalancha del sonido...

Me recordaba a uno de aquellos festivales de música para gente entendida que tanto se daba en los años setenta, sólo que en este caso era en nuestros días, un montón de gente de 40, 50, ó hasta 60 años para arriba moviendo el esqueleto al compás de las cajas de ritmos del doctor house. Un montón de libros de filosofía, poesía y narrativa alternativa, faltaron en la tienda oficial de la gira más larga del mundo…


Una gira llena de cambios ilógicos, un día me vengo a España y otro día me voy a Siberia; un día me voy a Brasil y otra a la Alaska; otro día me voy a Australia y otro me voy a cualquier estado de la costa Oeste de los Estados Unidos. En un mundo globalizado, según me han dicho, todo está al alcance de nuestra mano. Hasta Leonard Cohen está a nuestro alcance. El día 17 de septiembre de 2009 se recordará como el día que un hombre de casi 75 por cumplir, se atreve a hacer más de 3 horas de concierto. Todo un fenómeno mediático, toda una leyenda, todo un portento de la antigua forma de entender la música nos visitó este día tan señalado.


En cuanto al sitio, siempre he dicho lo mismo de este tipo de sitios, es muy difícil sonorizar espacios tan grandes como éste, pero The Who en este incomparable lugar tuvieron un sonido impecable; Leonard Cohen fue otro de esos casos, pero la única pega que le pongo, y creo que muy importante, es el volumen del concierto, que cuando aplaudía la gente o coreaba sus canciones o daba palmadas, no se oía nada más que al bendito público, un público anclado a sus sillas por más de dos horas y media, y que ya tras ese momento tranquilo decidió que había que dar a Leonard un homenaje como se merece. Un señor de 75 años que esté de pie más de 3 horas en un escenario, tiene su mérito.


No nos podemos quejar para nada del repertorio, a falta de volumen, muchos temas. A falta de pan buenas son tortas, dicen los sabios; y qué razón tienen… Un primer pase tranquilito, bastante tranquilito diría yo, con todo clásicos, tuvimos al Leonard Cohen judío, tuvimos el Leonard Cohen bohemio, tuvimos al Leonard Cohen picante, tuvimos miles de Leonard Cohens juntos en un concierto. Y repito, un señor de 75 años con ganas de ganarse la jubilación tras su incidente con su agente comercial y compañera que se adueñó de todas sus ganancias mientras él estaba tranquilamente descansando su espíritu en el monte Baldy al Sur de California donde se dedicó a cocinar para su maestro espiritual Sashaki Roshi quien le instruyó para ser monje Zen con el nombre de Jikan (el silencioso) –esto parece una premonición por la avalancha de sonido que tuvimos que soportar, silencio que hay mucho ruido señores y señoras-.


Fue notoria la querencia de Cohen por su disco “I’m Your Man”, del que sólo se quedó sin tocar “Jazz Police”, de ocho temas, siete; y es que este disco es de lo mejorcito que tiene, cuando se apuntó a las nuevas tecnologías que dieron marcha a su música, acompañado siempre de las cantantes más guapas y eficientes, resaltar aquí temas como “Everybody knows”, “I Can’t Forget”, “I’m Your Man”, y para el broche final el obligado “First We Take Manhattan” y “Take This Waltz”, que fue uno de los momentos álgidos en los que la gente se vio abrigada por el misterio del judío errante.


Todo el mundo esperando la avalancha instrumental y no acababa de llegar, y quizá eso del Cohen silencioso era de verdad y todo. Empezamos a escuchar los primeros arpegios del “Avalanche” en un par de canciones, pero no materializó la mágica canción, y sonó “Suzanne” y otra del disco que interpretó fue la también obligada y triste canción –que a mí personalmente fue una de las que más me emocionaron, que es “Famous Blue Raincoat”-. Otro de los grandes temas que por supuesto no podía faltar es “Hallelujah”.


Temas lentos, melancólicos, poéticos, aterciopelados, acaramelados y amargos, son los que han dado a Leonard Cohen esa fama de ángel exterminador de las buenas obras; y es que él lo decía, cuanto peor van las cosas en el mundo, para mí mejor. Es un profesional del buen estar y del buen tratar a la gente. Y por supuesto, hablar del grupo que lleva en esta gira que es de auténtico lujo, entre otros tiene dos hermanitas –Charlie y Hattie Web, las soul sisters-, Sharon Robinson destacada corista de Diana Ross y un sinfín de prodigiosos músicos que fueron desfilando, saltando y quitándose la gorra ante el Cohen con sombrero de joyero judío de Nueva York. Todavía se me pone la piel de gallina recordando algunos temas y sintiendo ese ambiente mesiánico que había… Pero fue tanto el repertorio que no me puedo olvidar, no me puedo olvidar, pero no recuerdo el qué…


Una torre de canciones interminables, que fueron un regalo. Un torrente de sonidos sin un volumen adecuado; pero al menos me quedo con que el vejete de 75 años de signo Virgo, hace honor a su signo –creativos, introspectivos y maniáticos-.


Un vasito de cava te podías tomar por 4 €, la caña a 2,60€ y el cachis a 7,50€, las camisetas con el signo coheniano de los dos corazones formando una estrella de 6 puntas a precio de 30 €, algún DVD a 20€, insignias metálicas a 6€ y un montón de regalitos que teniendo ganas de gastar podías adquirir sin ningún problema. Sillas nuevas que olían a nuevo petróleo recién refinado mezclado con resinas, unos asientos puestos malamente con lo único que podías ver es cabezas moviéndose caóticamente y a descompás; problema que con un buen entramado de mecanotubo y unas sillas en pendiente para evitar esto.


Por lo demás, nada por mi parte. Todo mi respeto a un señor que lleva acompañándome desde que le descubrí en la tele en el 1987 con aquel disco de cantautor-house-fatalismo, llamado “I’m Your Man”, que tenía una marcha del copón. He vuelto a desempolvar mis discos apilados en una estantería y he sacado los otros 3 que completan mi colección en cedé, que son “New Skin For The Old Ceremony”, “Death Of A Ladies’ Man” y el magnífico “Songs Of Love And Hate”, que es mi favorito sin duda.



sábado, 12 de septiembre de 2009

IZAR HERRÁN EN DORIAN 20090911


Cuando nos quedamos solos en una habitación tenemos miedo, y más si nos quedamos a oscuras con la sola presencia de los espíritus de esa habitación. Con un concierto pasa igual, tenemos siempre la incertidumbre de que algo salga mal. Y efectivamente algo sale mal, a veces; y casualmente a veces, se crean un cúmulo de causalidades y casualidades que nos hacen pensar que no estamos solos en este mundo de materialismo.


http://www.goear.com/listen/8881f9e/Spirits-In-The-Material-World--the-police

Tema: Spirits in the material World de Police.


El caso es que Izar Herrán ha tenido la mala suerte, o la buena suerte, según se vea, de quedarse sola en el escenario y llenar todos los espacios vacíos que han quedado tras la marcha de su compañero de dúo en Blue Bayou. Todavía figuraba en el cartel el nombre de Blue Bayou, con un colorido ciánico en él, Izar aparecía como es, un ángel, guapa, ojos grandes, voz angelical, poderosa voz; me llegaron a comentar en el público que es una persona que atrapa con su sola presencia, no puedes dejar de mirarla cuando toca temas de Jewel, Eva Cassidy, Bruce Springsteen, Linda Ronstand, y una infinidad de talentos de la música americana o típicamente americana que conocemos.


Hay más casos en el cine, en la vida, y en cualquier otra disciplina, en los que ser previsor te evita más de un disgusto. Harry el Sucio hizo creer a su víctima en la primera escena que tenía una bala en la recámara, pero como se creía superior le hizo creer que la tenía, y al final descargó la bala imaginaria sobre el negro delincuente que estaba en el suelo. Cuando vas a la montaña te llevas ropa de abrigo, calcetines de más, unas botas adecuadas para evitar torceduras; aunque muchas veces no se lleve, siempre jugamos con ese factor sorpresa de que nos pueda coger la tormenta justo en la cumbre.


Izar, hasta ahora siempre iba con lo puesto, esa guitarra acústica de colores tan bonitos y cálidos, sus seis cuerdas puestas, y nada más que la funda del instrumento para tapar las posibles imperfecciones de una cuerda nueva o una cuerda usada y castigada por las temperaturas; también hay que tener en cuenta eso. Los aparatos cuando se quedan parados largo rato, suelen estropearse; y suelen tener espíritus burlones dentro que nos chafan en el momento más oportuno.


A Izar se le rompió una cuerda en la segunda canción del espectáculo, y se paró de momento, durante unos veinte minutos, hasta que un amable compañero músico que suele frecuentar el Dorian, tuvo la genial idea de bajar una cuerda de su casa, y Adolfo, un buen amigo del Residence, y que es seguidor habitual de Izar y sus proyectos, le ayudó a poner la cuerda en su sitio y templarla como es debido. Hasta que la cuerda se asienta se suele desafinar un puntito, que le dio un puntito de locura al concierto.


He visto pocas veces brillar tanto los ojos de Izar como en este concierto. Me ha emocionado mucho que se haya recuperado así de las vicisitudes de un concierto y nos haya dado su mejor concierto desde que la llevo viendo. No conozco muy bien los motivos de la separación de Blue Bayou, pero sí creo que va a formar un grupo de música folk-blues de músicos buenísimos. Uno de esos grupos como The Band, para recuperar la emoción por vivir y escuchar verdadera música.


Hay un nuevo revólver en la ciudad de Bilbao, viene de un pueblo cercano –Llodio- y se maneja muy bien con el envaine y desenvaine como John Wayne. Sus mejores armas, son su guitarra, su voz y su magnetismo. En su funda lleva bordado con letras de oro “Izar Herrán”, y pertenece a la banda “Blue Bayou”.


http://www.youtube.com/watch?v=T5Xl0Qry-hA

Tema: Bang Bang (my baby shot me down) de Nancy Sinatra.


Y haz caso a tu doctor: llévate un juego de cuerdas completo, o al menos llévate las cuerdas que más se rompen; o simplemente llévate otra guitarra encima, afinada y todo. Yo personalmente cuando salgo de casa con mi cámara, no suelo salir sin las pilas cargadas y tarjetas de memoria disponibles para ser llenadas, incluso así, puede haber problemas; pero que no se diga que no vamos preparados para la batalla.


Era 11 de septiembre de 2009, viernes y hacía 8 años que las torres gemelas habían caído, es el día de Cataluña también; son dos posibilidades -1 te salen bien las cosas- y -1 te salen mal las cosas-. Pero de todas formas salieron muy bien gracias a tu buen hacer y gracias también a que hipnotizaste al público con tus encantos musicales.



sábado, 4 de julio de 2009

MICHEL CAMILO TRIO en Getxo Jazz 2009 (20090703)


Dicen que el piano es un instrumento de percusión, más exactamente es una mezcla de un instrumento de cuerda con percusión aplicada y bastante complicado de tocar, las notas están preestablecidas y debe estar afinado, si no, no sonará bien. Se puede tocar con los pies, con la cabeza, con el culo, y cáspita, se puede tocar con las manos. En los cánones de las buenas conductas pianísticas, el piano lo tocan grandes virtuosos, muchos de ellos de la música clásica y también la orientación al jazz es otra disciplina a tener en cuenta.


Michel Camilo es uno de esos pianistas capaz de comenzar de forma salvaje y tener a la gente comiendo de su mano, puede hacer un tema lento y hacer llorar con esos silencios y largos tan tristes a lo Coltrane y a lo Miles. Parecía que Michel Camilo conocía muy bien este escenario rodeado de una carpa blanca, buena organización, no dejando pasar ningún objeto peligroso, la única pega que le pongo es que no había bar dentro del recinto, y para ver jazz, por lo menos para mí, me hace falta tener una buena copa en la mano para disfrutar del mágico momento de las teclas percutidas.


Acompañado de dos excelentes músicos, maestros de ceremonias y maestros reposteros del mejor jazz fusión, jazz latino, o como lo quieran llamar, lo cierto es que el esfuerzo para el bolsillo con 25 €, para sacar una entrada BBK, ha merecido la pena, y con creces; se notaba que tenía ganado al público desde un inicio. Es curioso cómo la gente a veces no es tonta y sabe apreciar un músico de verdad.


Pecando a veces de bruto dando candela a diestro y siniestro a las blancas y negras, Michel se comunicaba con sonrisas con su contrabajista, y en cada nota vital ponían ese toque personal y latino a todo lo que hacían. En cuanto al baterista, todo un virtuoso de los timbales, platos, caja y bombo, delicado cuando se requería y extremadamente agresivo en los momentos álgidos del concierto.


El concierto comenzó con un tema exultante de ritmo y lleno de energía; fue presentar a Michel Camilo Trío y arrancar en aplausos el respetuoso público que allí se daba cita. La verdad que no se puede empezar con tanta energía y sacar del congelador al público; eso es un logro, y Michel Camilo es un astro del jazz-latino y de la música universal en general, un virtuoso, compositor y ante todo humilde. Trabajo es la palabra, horas de trabajo es el factor de tiempo, y toneladas de amor en todo lo que toca.


Siguiendo con la misión de poner los puntos sobre las íes, poniendo el dedo en la llaga, cogiendo al toro por los cuernos, y no soltando la capota sobre un ruedo lleno de flores olorosas, Michel Camilo no se cansa de hacer ejercicios de dedos con las teclas de notas puras y tocando el ébano entre todas las notas que como balas se clavaban en los tímpanos, el cerebro humano no acaba de digerir el sonido incesante del mejor jazz latino. Todo un lujo poder sentir en propias carnes este lujazo musical, para luego ir a la jam session en otra taberna donde se juntan todos los doctos en esta difícil disciplina; allí estaba el teclista de Cherry Boopers, los más osados blueseros de las noches de jam de Residence Yahvé Mediavilla e Israel Santamaría, había un montón de conocidos, desconocidos por conocer, y conocedores de lo desconocido. Se puede decir que allí descubrimos el verdadero sentido del jazz: el poder de emocionar.


Un buen amigo fotógrafo fue compañero de batallas durante toda la noche, y el plan se alargó hasta tarde. Un gazpacho Alvalle – toque andaluz, agua congelada para descongelar mientras duerme, pone el ventilador en su habitación para alejar ronquidos de su aita que ronca como un cochino cabrón, es lo que iba a hacer al día siguiente: es un buen plan para el fin de semana, toneladas de humo mezclados con punzantes cenizas en el aire, sonidos roncos surcando el aire y la frescura de la música en directo. Como diría Juan Claudio Cifuentes: esto es jazz entre amigos.



viernes, 26 de junio de 2009

ZIMMING POINT - Dead Wasp Sting (nuevo disco)

Tengo entre mis manos uno de esos discos que al mirarlos a primera vista, siempre te preguntas algo. En este caso te preguntas por qué en la portada aparece un himenóptero, es decir una avispa, perfectamente dibujada, de esos dibujos de los libros de campo para conocer a los insectos con los que vivimos. El disco es Dead Wasp Sting, traducido al español: el aguijón de la avispa muerta. No es un digipack, pero en su interior tiene todo lujo de detalles sobre las participaciones de músicos, desinteresadamente de este dylaniano declarado, que no es otro que J.B. Heinink. Gracias a él lo tengo de regalo, y la verdad que suena muy bien y equilibrado. En su contraportada hay una foto de las torres Isozaki que tanta personalidad han dado a la capital vizcaina.


Y la canción que me dispongo a comentar es la quinta canción del álbum, llamada “Catfish”; siempre pienso en Catfish Louis cuando oigo esta palabra. Es un tema en medio tiempo, elegante y obsesivo. Pero por ser obsesivo no es aburrido para nada; tiene una atmósfera de bar lleno de humo. Hay un hermanamiento entre dos instrumentos que a mi entender tienen un protagonismo casi omnipresente en toda la canción: son dos instrumentos que son la guitarra eléctrica y el órgano, aunque el protagonismo del resto de los instrumentos para nada es anecdótica; se puede decir que forma una composición contundente y bien organizada.


Según voy poniendo en la función repetición esta canción, cada vez me gusta más y me engancha; podría ser el segundo single del disco. Indiscutiblemente un tema importante y a tener muy en cuenta es el tema trece“Dead Wicked Messenger”, con la urgencia típica de Dylan en sus momentos para carreteriles. Tiene un feeling especial, es un blues raro pero efectivo. Como he dicho antes es el típico tema para poner en un bar después de medianoche cuando la gente ha acabado de ver un concierto de blues.


En realidad tiene otra lectura diferente lo de la avispita, y como es bien sabido WASP es un grupo heavy de los ochenta al que solía escuchar de vez en cuando, y significa WHITE ANGLO SAXON PROTESTANT (blanco – anglo – sajón – protestante), aunque este acrónimo inglés es desmentido por la propia banda, y ciertos colectivos conservadores norteamericanos consideraron estas siglas como “We Are Sexual Perverts” (somos pervertidos sexuales), o We Are Satanic People (Somos gente satánica), pero bueno, creo que tenía que explicarlo; también recordar que hay una canción del disco L.A.Woman de The Doors que se llama “WASP (Texas Radio And The Big Beat)”, o también conocida como “Stoned Inmaculated”.


Sólo deciros que si hay alguien que quiere adquirir a este discípulo de Dylan encarnando el grupo más dylaniano de Bilbao y posiblemente de toda la provincia, tiene que escuchar este disco y otro más que tienen Zimming Point –Some Came Rolling Down- con más temas vibrantes y espectacularmente blueseros, folkies, rockeros. Si te gusta Dylan, te gusta Zimming Point, y es que las grabaciones han salido muy redonditas, con Saúl Santolaria y J.B. Heinink en la producción, en sus estudios de Urduliz.


El personal es el siguiente:


Félix Cabezas: vocals, bass, acoustic and electric guitars

Lucas Cortázar: vocals, electric guitar, organ and piano

Juan Gumuzio “Gumu”: vocals, banjo, drums, accoustic and electric guitars

Juan B. Heinink “JB”: vocals, harmonica, kazoo and acoustic guitar

Rubén Sastre: drums

Aitor Alejandro: organ and vocals

Pablo Almaraz: harmonica

Isabel Santamaría: piano

Gorka Mirantes: percusión

David Martín: bass

Manu Iturregi: accordion

John Franks: vocals

Saúl Santolaria: percussion


PD: el escribir una crónica sobre un disco me hace sentir como si fuera Óscar Cubillo haciendo una crítica-canapé-sirope de fresa-superguay vestido de frac para la ocasión, o Cifuentes en un concierto de Sepultura. Sólo dar las gracias a músicos como éstos que he citado a que sigan con el afán de hacérnoslo pasar bien al personal. Y según sigo escuchando más cortes del disco, me va gustando más, aunque la voz de J.B. la podría confundir tranquilamente con la de Dylan.



jueves, 25 de junio de 2009

MICHAEL JACKSON HA MUERTO (26.6.2009)

No tengo un cigarrillo entre los dedos, ni tampoco me meto rallas, ni tampoco me esnifo pegamento, no me follo a niños, no creo en las megaestrellas, veo películas de Hollywood buscando la verdad en el celuloide, pero la verdad es que no he encontrado nada lo suficientemente bueno como para grabarlo en mi memoria portátil y llevármelo a todas partes para enseñárselo a mis amigos.


Pero hoy ha muerto Michael Jackson y creo que estoy muy afectado, porque además de ser un gran artista, creo que ha formado gran parte de nuestra niñez, un artista capaz de aterrorizar a una generación con un vídeo de música que se basó en una película de terror, ¿o fue una película de terror la que se basó en un vídeo?


El caso es que no quiero que me coman la cabeza con tanta palabrería barata. Sólo quiero escuchar dos discos clave en la carrera de Michael Jackson, que son “Thriller” y “Bad”. Con este último aprendí en mis días mozos que se puede ser malo y condescendiente y se puede ser malo siendo bueno, y se puede ser bueno siendo malo; pero no se puede tener talento sin tenerlo.


Precisamente esta noche antes de montarme en un taxi para ir a mi casa, me he enterado de que Michael Jackson ha muerto, y la verdad que han matado algo de mi infancia, aquella película de “Moonwalker”, aunque siendo un horror, sigue siendo una de esas cosas que te marcan la vida y sigues recordando con cierta añoranza. Aquellas salas de cine que ponían películas de todo tipo, los acomodadores, los conciertos, cuando no había DVD, había VHS, y aún así la gente seguía yendo a ver pelis.


Hoy hago un velatorio simbólico por dos grandes: Antonio Vega y Michael Jackson. Ahora voy a ponerme dos clásicos de ayer y de hoy: “El sitio de mi recreo” y “Billie Jean”. Dos artistas que acabaron casi a la par sus días de gloria: 1988.


http://www.goear.com/listen/e2e7add/Dont-stop-till-you-get-enough-Michael-Jackson

Tema: Don't Stop Till You Get Enough - MICHAEL JACKSON

http://www.goear.com/listen/cdb0d7c/El-sitio-de-mi-recreo-Antonio-Vega

Tema: El Sitio de mi Recreo - ANTONIO VEGA

sábado, 20 de junio de 2009

MALCOLM SCARPA EN LOS BILLARES DE ROMO

MALCOLM SCARPA EN LOS BILLARES DE ROMO-LAS ARENAS-GUECHO O EL TÍO DEL TRAJE VACÍO COLGADO DE UNA PARED SUCIA

Cito a Malcolm Scarpa: Miro un cuadro que hay colgado en la pared, está pintado realmente mal, pero hace dos años yo pensaba que era genial. Todo sigue idéntico en general, pero tus risas se han ido a otro lugar. Miro en el sofá y ya no estás.


Esta sensación más o menos es la que llevo yo después de haber estado en la Feria del Humor 2009 de Lejona, donde he visto el “compañerismo” que hay entre gente de la “cuadrilla”. Pero he de decir que gracias a haber ido a ver el día 19 de junio a la Feria del Humor 2009, me encontré en el Metro de Bilbao a Malcolm Scarpa con otro compañero al que conocía de vista, un tipo que tiene unos aires de Elvis Costello, y me dijeron que en los billares de la calle Urquizu de Romo – Las Arenas – Guecho – había un concierto de un tipo extraño mirando por encima de las gafas y hablando de pequeñas chicas, secretarias trabajando debajo de la mesa y arte decadente: el gran Malcolm.


En cuanto salí de la puerta del Metro-Bilbao y guiándome por los aros olímpicos que hay en cada estación –éstos son por duplicado-; me encontraba algo aturdido por haber visto sólo un par de fotos buenas en la exposición de la Feria del Humor. Pero ahora que estoy escuchando este pedazo de trabajo con un diseño cojonudo en la portada para empezar; se llama “El Traje Vacío” y sale un traje vacío donde se supone que está el cantante; estoy empezando a mascar los primeros acordes del disco y me he dado cuenta de que pocos discos hay hoy día como esta pequeña maravilla, lo tiene todo: introspección, psicodelia, música de salón, el absurdo de las palabras y mucho de Syd Barrett.


En directo Malcolm sólo le basta tener una guitarra, un amplificador y un juego de voces con dos altavoces para acallar a imbéciles que no paran de hablar. Repasa éxitos ocultos y otros no tan ocultos y talentos perdidos y cantantes y más cantantes. El habitáculo era enorme y mi resaca más. Y es ese viento maldito que no me deja respirar el que me empuja a ser más fuerte y pasar de estúpidos y estupideces. Estábamos algún loco que otro, sentados en aquel bar de madera llena de gente hasta que llegó Malcolm con su ejército de antipáticos animales psicodélicos. Y como cuando Chubby Checker en su apogeo y su “Let’s Twist Again” y demás gilipolleces, Malcolm hizo lo mismo que Checker con este último disco, y dando rienda suelta a su talentoso talento ha grabado un disco y como hiciera Chubby en su día que se fue a Holanda, se perdió por Amsterdamm se fumó unos petardos y grabó un disco de psicodelia. Todo un hito en la música del que poco se conoce. Y es que España no es país para genios y muchos países y este mundo en general no es justo con la gente que vale.


Había un perímetro de seguridad para proteger a Malcolm de sus propios fans. Tenía exactamente 7 discos para vender entre los 7 locos que había en los billares. Una hora bastó para acabar con el repertorio. Pantalones carmín de enfermera, zapatillas de moda –pero no mucho- y una sudadera negra del catálogo Carrefour. Un tío me dijo si el concierto empezaba ya, cuando era media hora más tarde de la hora prevista, y al acabar me preguntó otra vez que si el concierto había empezado a eso de las 22:15. La gente tiene el reloj biológico muy mal regulado…

domingo, 7 de junio de 2009

IGRICZEK - Residence-Café (Bilbao a 7 de junio de 2009)

Como si se tratara de un cuento perdido en los tiempos, vinieron unos trovadores vagando por los campos de Hungría y Moldavia, cantando canciones manadas de un libro raído por los avatares de la historia, polvoriento después de haber estado mucho tiempo encerrado en un mueble hecho de maderas nobles, y ensalzando su condición de centroeuropeos, traernos su hospitalidad en forma de música celestial en este solar de vacíos sociales y ancestrales, llamado España.


Hacía falta que viniesen los bárbaros para aporrear los tambores fabricados con piel de vaca supongo; de los que se encargaban dos percusionistas que cuando tenían que atender los parches ablandaban las pieles de vaca y las calentaban al son de los sudores ocasionados por el calor del Residence, dos hombres bárbaros que al dúo tocaban dos gaitas húngaras, los cuales soplaban al unísono y mantenían un sonido largo y tribal gracias al cual todos los asistentes al concierto entrábamos en trance místico. Una violinista de reducidas dimensiones y que tocaba el instrumento de forma magistral, ejecutaba notas cortantes y rápidas a través del galope tendido de sus compañeros percusionistas, y por fin una delicia de cantante con una voz limpia y que tomaba té adornaba los compases con cascabeles y percusiones de cerámica –otro tema más para entrar en contacto con los elementales europeos-; el hombre rubio de la gaita –József Szedlák- se encargaba de hacer el dúo con la guapa cantante –Andrea Navratil-.


Allí estaba Osés, el mayor fabricante de albokas de la comarca presentando el evento para los pocos y sibaritas escuchantes de las mejores mieles del centro de Europa; y es que Europa tiene tantos músicos y artistas interesantes en general que cuesta imaginarse el mundo moderno sin la vieja Europa y también la nueva sin olvidar la vieja. IGRICZEK es un grupo de músicos a la antigua usanza, que gustan de viajar por todos los sitios con sus vestimentas antiguas, exhibiendo la bandera de los avatares dorados en sus espaldas, rojos y dorados, lilas y ocres, especialistas en cruces de caminos entre Oriente Medio, centro de Europa, músicas judías, gitanas, moras y por qué no, también de la península ibérica.


Todo un deleite para los sentidos; si cerráramos los ojos y necesitaríamos pensar en un olor, seguramente olería a incienso, si nos tapamos los oídos y les vemos, viajamos en el tiempo hasta la Edad Media donde bailaban los malandrines por los campos verdes.


El segundo domingo inolvidable en un local atípico con músicos atípicos y con una gente atípica y con ganas de saber más cada día. Un servidor que al verles, cerró los ojos y se imaginó en las verdes praderas de Centro-Europa.


Os recomiendo encarecidamente este grupazo, que sin llamar mucho la atención, son gente humilde, abierta, y llegan al alma humana; cantan en idiomas extraños para nosotros, pero con una musicalidad impregnada en los versos del pergamino. Yo me compré los dos discos con una estética exquisita, en digipack los dos, con una edición de las carátulas con todo lujo de detalles: fotos, dibujos, letras y aromas a antiguo.


Lobos, mariposas, dragones y serpientes, hiedras enroscadas y campos de trigo, signos que simbolizan el sol, y nosotros con las manos abiertas al cielo a que nos caiga la lluvia purificadora del encanto de Hungría y Moldavia juntas.


http://igriczek.hu/



lunes, 1 de junio de 2009

NEIL YOUNG EN ANOETA - SAN SEBASTIÁN 31-5-2009


Ahí salía el hombre tímido y solitario. Pero había un montón de gente dispuesta a aplaudir cada una de sus indecisiones benditas en cada final de canción. Este hombre que en la película de Scorssesse acompañando a La Banda (The Band), salía con ese ánimo dedicado a su pasión: la música; nada más que la música, hasta quedarse sordo, sublimando su situación de salud, y entregándose hasta más no poder, ese hombre es Neil Young; aunque no tenga a su banda de siempre, el siempre perfeccionista y dedicado a las causas perdidas: sus aficionados abnegados, ese anfitrión invisible, la aguja, el loco y la bruja, hacen acto de presencia entre tanto cuento de hadas, humo de marihuana, espuma de cerveza y parqué barato pisado por los carrozas del rock, una legión de treintañeros para arriba…


Vino danzando a través del agua, trajo muchos regalos para Montezuma que estaba en la orilla con sus perlas y sus hojas de coca. Trajo a una legión de personajes del universo de Neil, un universo difícil de explicar si no estás inmerso en su mundo de hadas, hippies y tíos raros que sólo quieren bailar rock and roll. Trajo un montón de clásicos debajo del brazo, y lo dio todo durante dos horas; con su niqui blanco, la camisa de franela encima sin abrochar, sus pantalones desgastados, sus zapatillas sucias por el barro de Woodstock, los coros de Crosby, Stills & Nash, Pocahontas y yo. Todo estaba a sus pies, una legión de aficionados emocionándose con cada una de sus canciones, con el vello de punta en todo momento; y entregados a la causa.


El equipo de sonido de costumbre, un altavoz de 1000 Watios detrás de Neil, reventado por las miles de cuchillas de sus seis cuerdas, el calor humano de los suyos–uno de ellos Ben Keith-, dos coristas, su mujer al piano. La gente aclamando cada uno de los temas, con pasión y a veces con lágrimas en los ojos por la emoción de escuchar un “Cortez The Killer”, un “Pocahontas”, un “Old Man”, alguno de sus clásicos ocultos en discos como “Old Ways” o “Comes A Time”. Todo un lujo ver a un viejo de 64 años que puede dar lecciones a muchos jovenzuelos en cuanto a tesón y buen hacer, con un handicap de su salud frágil.


Se palpaba algo extraño antes de que empezara el concierto. Una expectación que sólo hay cuando sale al escenario un músico grande de verdad. Electricidad estática y un respeto absoluto hacia uno de los monstruos del rock en todas las décadas, algunas un poquito oscuras como en los ochenta con discos como “Landing On Water” o “Life”. Aunque personalmente reconozco que soy un fan de todo lo que hizo.


Finalmente salió al escenario y sonó “Mansion on the hill” del disco “Raged Glory”; empezaba a crujir el amplificador, para romperlo aún más con los primeros acordes sordos de otro clásico dedicado a Johnny Rotten –Hey Hey, My My-; siguió el momento inicial y mágico con “Pocahontas”, una versión electrificada pero no por eso menos delicada; he de reconocer que en este momento los ojos se me humedecieron por la emoción; pero en momento clave sin duda en cuanto a sonido, comunión con el público y ese ambiente que me llevaba directamente a un concierto de los Crazy Horse en los setenta fue “Cortez The Killer”, psicodelia de la buena se mascó en este tema, largo y tortuoso como la historia que cuenta. Seguimos con otro gran clásico que es “Cinamon Girl” en el que los melenudos y los calvos movían la cabeza. Con “Rockin’ In The Free World” nos volcamos todos.


Para dar un descanso tocó un himno muy suyo dedicado a la madre Tierra, titulado “Mother Earth”. Se colgó la acústica y nos recordó que todavía hoy el “Harvest” es uno de los discos de cabecera de cualquier aficionado a la música que se precie. Cuando sonó “Heart Of Gold” a más de uno se le abrieron las carnes; pero otro de los momentos clave fue sin duda “Old Man”; justo lo comentaba al de al lado –ahora estaría bien que tocara “Old Man”- y efectivamente sonaron los primeros acordes de este temón.


De nuevo se colgó otra vez la guitarra eléctrica y tocó otro de los himnos lisérgicos de su disco “Everybody Knows This Is Nowhere”. Con “Down By The River” y el tema que da título al disco finiquitó el disco más hippie de la carrera en solitario de Young. Huyendo un poquito hacia delante nos encontramos en 1985 con el disco de country “Old Ways” y tocó otro temazo “Get Back To The Country” con el que casi nadie se emocionó demasiado. Y como a Neil Young le gusta sacar disco prácticamente cada año, pues se sacó de la manga un par de canciones de su último disco y el abuelo se pone los cascos de tapón y hace de las suyas, ese country cañero y macarrilla que suena en un Cadillac después de medianoche.


Y para finalizar y como no podía ser menos, sin empalagar y habiendo pasado casi dos horas, sonaron los acordes mágicos de “Like A Hurricane” que después de pedirlo a gritos todo el velódromo de Anoeta, se hizo una espera larga hasta que salió toda la banda de nuevo y nos regalaron el mejor bis que pudieron.


Se dejaron en el tintero canciones míticas –y es normal- por que son casi 50 discos en solitario, y con Buffalo Springfield y colaboraciones… Pero dio lo mismo, fue un tiempo medido, sin empachos, y como cuando ves una gran película que dura 4 horas y te parece corta porque es una obra maestra, con Neil Young pasa lo mismo, mejora como el buen vino.


Que vivas muchos años Neil. Fuckin’ Up!!!!



domingo, 26 de abril de 2009

LOS DERRUMBES EN NEW RUMM DE BILBAO (20090425)



Después de Los Temblores vienen Los Derrumbes, y después de un grupo instrumental viene un grupo a capela (el primer concierto a capela de Santiago Delgado & The Runaway Lovers), y Luis Punker cantando como un poseso (esto quiere decir algo: sólo por amor al rock and roll). Dios Salve a Elvis.

Es curioso lo que hacen los colores, los sonidos y los olores; te pueden volver loco, pueden hacer de ti un freak de puta madre, o pueden hacer que la noche más insignificante se convierta en una noche loca llena de gente rara pululando a tu alrededor. Derrumbe tras derrumbe, entre canción y canción, estuve moviendo el esqueleto con la infinidad de cuchillos sónicos atravesando el hiperespacio del New Rumm bilbaino.

Cuando el Racing de Santander tenía que venir a visitar al Athletic de Bilbao, también unos cántabros vinieron a pinchar la espinilla del placer musical, y dejar que el fútbol fuera algo secundario. Como bilbaino que soy no voy a hablar del Athletic ni tampoco voy a hablaros del Racing de Santander, ni tampoco hablaros de mi libro –porque todavía no he escrito ninguno. Estoy exultante de alegría tras haber visto un concierto enorme ayer sábado en el mejor sitio posible, justo, justo, justo donde las ondas herzianas son más potentes, al lado de un amplificador en su punto exacto de volumen.

El rock and roll nació de los suburbios de las ciudades de la postguerra de la segunda gran confrontación mundial, pero bueno, no os quiero aburrir con tecnicismos; sólo quiero deciros que el verdadero espíritu del rock and roll no ha cambiado y todas las variantes del rock and roll, se engloban dentro de lo que llamamos rock, aunque en la música surf, psicobilly, rockabilly, y un montón de freakismos por el estilo está muy presente la iconografía de aquella época convulsa que se dio en llamar “El nacimiento del rock and roll”, que los blancos adoptaron como suyo. Aunque Elvis chupara de la música negra, su música más elaborada que la de los artistas negros, enraizaba tanto con la juventud blanca como negra; todo esto evolucionó en pocos años y dio lugar a multitud de variantes, enrareciéndose toda esta pureza, y dando lugar a grupos como The Cramps y The Straycats.

Un montón de ropa colgada, luces de neón, unos contrastes de luz exagerados, unos escotes de impresión tras la barra con un precioso piercing en el canalillo, un montón de tupés, camisetas de tirantes, sudores, porros folares, y un montón de expectación eran los ingredientes iniciales de una sopa de letras que dio lugar a la música instrumental sin letras que mejor me ha sabido nunca. Un sonido cuidadísimo con unos punteos hirientes al más puro estilo Link Wray -¿se escribe así? (pincha al link)

http://www.youtube.com/watch?v=ya8vpzmppFM&feature=related

Sólo os puedo decir una cosa: hacía mucho tiempo que tenía como amigos a Los Derrumbes en myspace, me bajé su disco completito, y no me importa el decir que me aburrió bastante el disco; pero he de cambiar de opinión con respecto a ellos en cuanto al directo se refiere. Tienen todo lo que se puede pedir: potencia (todavía tengo los oídos temblando), amistades peligrosas que comparto (Igor, Gorka y todos los locos flotantes que nos juntamos por los bares de Bilbao), un compañero fotógrafo al que también le tengo entre mis amigos flickeros (Ramone Art), gusto por lo freak (véase las fotos con cosas como vídeos de Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot, películas de serie B que nos invaden los marcianos, las comepollas del espacio, las vikingas se rebelan en Lesbos City, anuncios de juegos como “Juegos Simón”… Y un montón de historias con las que estuve riéndome por dentro y por fuera un buen rato), animalidad musical (me llamó la atención que a pesar de tener la megafonía prácticamente rota, fueran capaces de anunciar a los cuatro vientos cada tema pantanoso que tocaban con un par de huevos), y también: en un buen grupo de surf no puede faltar a la cita un saxofón sucio y sudoroso (un tío que me dijo al principio rebuscando entre todos los trastos musicales, chupas de cuero, nikis de rayas, cenizas de cigarros y algún cubata vacío en la mano, lo desordenado que puede llegar a ser un grupo de gandules rockers en el mundo despiadado del rock, alguien que gritó a viva voz –¡Habana con cola!- en medio del concierto). Y por fin hablar de la señorita que les acompaña a todos los sitios moviendo el esqueleto y recordando a las chicas que salen en las películas de Frank Sinatra y Jack Lemond, y también coincidiendo con el maremágnum de imágenes de los sesenta de chicas de la Costa Oeste de Estados Unidos.

Todo un reto salvado para estos monstruos de la música y de las juergas. Han pasado por Bilbao y guardaré un grato recuerdo de este concierto. Locura hasta el final y hasta el cierre del Bar.

www.flickr.com/photos/eldoctorrober
www.myspace.com/losderrumbes
http://www.myspace.com/tikisexgoddess

sábado, 18 de abril de 2009

THE BLUES MORNING SINGERS (PUB DORIAN BLUES 17-4-2009)

Yo, ellos, ellos y yo; no sé muy bien lo que decir. Es decir, que ellos no serían lo mismo sin nosotros o yo, o yo no sería igual sin ellos. Los chicos que cantan por la mañana son unos chicos muy especiales que prefieren hacer blues, antes que estar haciendo el tonto en cualquier esquina fumando crack, así que la fama de Charlie Parker no ha influido en estos músicos. La droga dura ya no infecta la vida de los músicos de verdad.

The Blues Morning Singers son 3 chicos que se han quedado sin uno de sus chicos, por motivos de incompatibilidad de grupos, ya que Gorka Mirantes toca con Santiago Delgado y también toca con Los Reverendos, así que no puede compaginar todo el follón de percusiones que requiere el movimiento rural bilbaino-vitoriano-alicantino de este grupazo.

La traducción del nombre del grupo es algo así como “Los Cantamañanas del blues”; una interesante teoría dentro de este género lleno de holgazanes que cogen una guitarra en un local de ensayo y se creen que tocar blues es emular a Gary Moore, tocando versiones de Jeff Beck, que a su vez hacía versiones de grandes del blues muchos más antiguos del blues negro. Curiosa sensación ésta de escuchar blues, cuando lo hacen blancos…

En el caso de Morning Singers, es diferente, porque el efecto es el contrario, es música totalmente negra, tocada con el alma blanca, y aunque tienen la vertiente blanca por la curiosa manera de aullar gemidos negros en una voz blanca, la voz blanca siempre tiende a recoger los tonos negros como Muddy Waters y Robert Jonhson, con un toque más chillón, pero no por ello menos emocional.

Todos estos fantasmas, queramos o no, influyen a la hora de hacer blues, y tres animales del blues, haciendo blues del bueno, nos han sorprendido el día 17 de abril de 2009 de la era de la depresión de 2009, conmoviendo los corazones de los pocos afortunados que estuvimos viendo al trío más auténtico de Vizcaya. Ander, un magnífico del dobro de niquel (que por cierto, pesa un huevo…), Mario, también conocido por ser guitarrista de Los Fastuosos de la Ribera, y el sin par Carlos que toca la harmónica a las mil maravillas, y no tiene nada que envidiar a John Mayall en ciertos momentos.

La verdad es que la afluencia en el Pub Dorian no ha ayudado a que se vea un concierto fuera de lo común en este pequeño local, pero los pocos personajes volcados en la música de cada noche, se han apurado en hacer de la estancia de los bluesmen, una delicia de 100 minutos de concierto jugoso, crujiente y vibrante. Un concierto que al principio era soporífero porque había muy poca gente, se tornó en familiar cuando los pocos que estábamos hicimos algún esfuerzo por animar aquello…

Desde el mundo del whisky, el aroma de la pradera floreciente de las altas cumbres del monte Avril, y la canción del canario muerto en la huerta del abuelo Miguel, los efluvios del blues tienen su cabida en el amplio anfiteatro del salón de mi casa, donde intento acercarme a la morada del sople de harmónica, del fingerpicking de dobro, y la urgente voz de Robert Johnson encarnada en un admirador de los efluvios del estilo que inundó en su momento las Islas Británicas, y hoy día inunda pequeñas islas del buen gusto, donde todavía subyace el gusto por lo bueno de la música: una música llamada “blues”. Que el alma se inunde de blues –AMÉN-.

http://www.myspace.com/losbluesmorningsingers

Y si queréis más fotos del evento, aquí podéis pinchar...

www.flickr.com/photos/eldoctorrober