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jueves, 25 de diciembre de 2008

TIN MACHINE



TIN MACHINE

En días en los que no hay garantía de diversión musical, siempre tenemos el jazz, pero nos acaba por cansar. Si nos ponemos funky no paramos de mover los pies, y nos lleva a un frenesí sin salida. Si nos ponemos disco, nos ponemos a mover el pie, y un poco ñoños por el revival de que todo fue mejor cuando los Bee-Gees se lavaban con Profidén. Si escuchamos heavy nos acaba por estallar la cabeza. Si escuchamos punk es posible que nos obsesionemos con que no hay un futuro posible. Y si escuchamos clásica, seguramente se nos quedará una posición de pijo jugando al golf en una mañana soleada. Y si escuchamos blues, en algún momento nos sentiremos mejor y dejaremos de necesitar el blues.

Por lo tanto, lo que nunca falla, es David Bowie. Lo tiene todo. Todos estos elementos más o menos mezclados los tiene; o mezclados o a parte. He llegado a poner un par de discos dobles de Bowie, el disco “David Live” y el disco “On Stage”, y ya me ha picado el gusanillo de escuchar algo más cañero y actual. Y Bowie, como siempre tiene una respuesta para todas nuestras plegarias.

El proyecto en concreto se llama Tin Machine – Tin Machine. Un grupo formado por viejos conocidos y nuevos para Bowie, pero no nuevos en el panorama musical. Con una portada blanca de fondo, aparentemente sencilla, y poniendo muy a las claras que el rock no es sólo música para desarrapados greñudos que sólo piensan en fumar canutos y tomar cervezas sin parar, el disco se presenta elegante, vivo, salvaje y muy musical. El proyecto lo forman David Bowie: guitarra y vocales; Reeves Gabrels: guitarra solista; Hunt Sales: batería y vocales; y Tony Sales: bajo y vocales (que supongo que será el hermano del anterior). Viejo conocido de sesión a finales de los setenta es Reeve Gabrels. Con su buen hacer y sus solos de quitar el hipo, nos crea unos sonidos típicos del más puro estilo glam, pero sin hacer aspavientos innecesarios.

Sólo decir las características principales del disco, es que es un sonido rotundo y elegante, gracias a la aparición de David Bowie, y por supuesto un reclamo. Sin haber acabado la década de los ochenta, pero ya muriendo (1989), los hermanos Sales, que han tocado con Iggy Pop anteriormente, y el guitarrista Reeve Gabrels, deciden formar un grupo a la vieja usanza, sin un líder definido, en el que la música sea protagonista. Yo, personalmente conocí este disco por el último gran programa musical que dieron en Televisión Española: “Rockopop”, presentado por Beatriz Pecker; y dieron un vídeo del primer single que era “Heaven’s in here”, un medio tiempo orientado al blues, y con un solo de guitarra que por aquellos tiempos me flipaban mucho. Hay temas como “Tin Machine”, “Bus Stop”, “Pretty Thing” y “Crack City”, que componían la parte dura del disco. Temas duros con altas connotaciones heavies. Había temas introspectivos como “I can’t read” o “Prisoner of love”. Pero la gran sorpresa fue cuando el día que fui a comprarme el disco original, había una famosa canción de John Lennon –“Working Class Hero”- que originalmente él tocaba en acústico y voz sólo; pero Bowie la transformaba de tal manera que le daba una connotación más cínica y política si cabe. En definitiva, un gran disco para disfrutar cuando tengas ganas de sorprender a tu conciencia, a tus vecinos, y porque no, al cabrón de tu jefe, cuando mueves tu cosita, mientras escuchas el disco con los cascos.

Posteriormente a aquella gran compra que ahora mismo estoy degustando, y la carpetilla, está algo amarilla en algunos lados, pude ver en televisión un concierto del grupo en el que todavía dejaban el listón más alto que en los discos. Todo un derroche de energía, de humanidad, de sensaciones visuales e incluso táctiles, cuando Bowie se quitaba la camiseta y dejaba que le secasen el sudor algunas cachondas en el público, tocaba el saxofón sólo con su boquilla; o Gabrels apartaba el jack de su clavija para ofrecer el trofeo al público e hicieran ruidos varios tocando el pitorrito, mientras él modulaba sonidos con su pedalera.

Si todavía no conocéis esta maravilla de disco, os lo recomiendo. Al que no sea amigo de Bowie, aquí vera un Bowie distinto. Y al que le guste Bowie, mejor que mejor, no le defraudará. También tienen otro disco más, éste más difícil de encontrar, que se llama “Tin Machine II”.




1 comentario:

azpeitia dijo...

Estudie en Sarrico en Bilbao, y últimamente, voy con frecuencia...me gusta tu estilo abierto y sensible a la música y todo lo que nos rodea...un abrazo desde azpeitia