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miércoles, 23 de abril de 2008

JOSETXO ANITÚA: HA MUERTO MÁS QUE UN SIMPLE MÚSICO

Yo fui uno de los afortunados que estuvo en el mítico concierto del Gaueko. Donde salimos genialmente sonados, Blancanus y yo por aquella época. Empezábamos a coger ideas de grupazos como éste. Si hubiera sido un grupo de Manchester, hoy día estaría por las nubes. Pero de verdad los Cancer Moon, es un grupo que ha movido los cimientos de la música en Bilbao, y en todo el terreno "underground" nacional.


En cuanto a aquel concierto que dieron en la Plaza del Gas en unas fiestas de Bilbao junto a Los Clavos, casi nadie se acuerda, pero el sonido excelso, y esas televisiones en punto de nieve daban al concierto una personalidad nunca antes vista en un grupo local.

La reunión con el grupo Atom Rhumba no hizo resurgir el espíritu de Cancer Moon, pero sí por un día el de Josetxo.

Si vas al cielo, sílbale al creador al oído"White Sky", y si vas al infierno cántale a Lucifer "Folks".

Pero a buen seguro, tenemos la certeza de que seguirás siendo un lobo solitario allá donde vayas...

lunes, 14 de abril de 2008

ROCKERS, MODS Y CHICAS




ROCKERS, MODS Y CHICAS (12-4-2008)

Mientras me estoy escuchando un blues de Hendrix, donde habla de que está esperando un tren, estoy intentando reunir todos los fragmentos rotos de memoria del sábado 12 de abril de 2008 en la Sala Azkena en la que pudimos ver un festival magnífico, donde se reunían 3 maneras de entender la música, tan diferentes y tan iguales entre sí en el fondo, como pueden ser, el rock and roll de Santiago Delgado and The Runaway Lovers, el pop acaramelado de las Nobel, y la psicodelia desbocada de The Extended Plays. Todas estas maneras de entender la música se unieron allí en un hermanamiento que tuvo como resultado un buen rollo pocas veces visto.

La velada empezó con el grupo más castizo y rockandrollero de todas las Vascongadas, los Madriles, y demás planicies, mesetas, cuencas fluviales y cordilleras peninsulares. El himno con el que siempre empiezan mi grupo predilecto es el Hey Runnaway! Que como si fuera una canción de los Ramones, siempre crea un precalentamiento en modo de consigna.

Casi nada más empezar, tuvimos una lamentable baja, el cajonista-percusionista Gorka Mirantes, participante entre otros, del programa “La Mar de Músicas” de Radio Popular, no pudo acabar su actuación debido a una bajada de tensión, con lo cual, nos quedamos sin la parte rítmica, pero para nada bajó la intensidad del bolo. Santiago Delgado había hecho especialmente para la ocasión una cancioncita muy maja, llamada ROCKERS, MODS Y CHICAS, que es como se llamaba este festival. En el escenario, no es muy habitual ver, cómo se reúnen al principio del concierto los 3 grupos participantes para hacer un “We are the World” particular. Esta canción intentaba hermanar a todos los allí reunidos, sin ninguna otra pretensión. La parte negativa del concierto de los Fugitivos fue que no incluyeron su himno –Jonathan-, sí incluyeron su reciente éxito “Anita- me excita”. Y mira que he hablado con ellos al respecto, y tampoco han tocado mi canción fetiche… Ex Fans Des Sixties, esa cancioncita, que con una boquita provocadora y húmeda cantaba Jane Birkin. La parte positiva, la actuación estelar de este saxofonista que llevan de vez en cuando, que tiene calidad indudable; bueno, es más que eso, hace gemir al saxofón, y también nos hace estremecer.

Qué puedo decir de Nobel… Pues voy a decir algo muy positivo. Hará dos años o tres que les vi, y me atrevo a decir que han mejorado una barbaridad desde aquella vez. Tienen un sonido acaramelado, un sonido preciosista, gracias a ese violín, que fabrica todo ese pop que practican, hacen que sea un sonido más clasico y limpio. Lo que me encanta de este grupo es esa manera ingenua de entender la música. En realidad es el pop que me gusta; el cantado por chicas, tiene ese sabor de buen rollete, y quesito fresco y helado de fresa. Vamos, para chuparse los dedos, como me comentó mi amigo Igor Runnaway, después fuera de escenario… Hay una cosa que me gustó, que fue la vestimenta informal, esas botas que llevaba la violinista, botitas altas y rojas, de esas que cantaba Nancy Sinatra… These Boots Are Made For Wolking… Ummmm Y esas botas van a caminar sobre ti…

En cuanto a la ACTUACIÓN, y lo pongo en mayúsculas porque sencillamente creo que es la mejor de la noche, sin quitar ningún mérito a los otros 2 grupos. Pero bueno, que también es lo mío, el mod, la psicodelia, el rock duro. Tocaron una canción del relativamente nuevo fichaje, mi compañero de andanzas musicales, mister Blancanus, ese músico que más de uno me comentó… Oye tío, Aitor-Blancanus se ha salido, es un fenómeno tío… La canción en cuestión es de reciente creación: 45 COLLECTION, todo un homenaje a los coleccionistas de vinilos, este grupo que se llama THE EXTENDED PLAYS, en realidad son fanáticos del coleccionismo de sencillos originales de vinilo. Y bueno, el repertorio varió un poquito, porque recortaron en la lista de canciones, dos que creo que son merecedoras de incluirlas en el repertorio, pero se entiende que en 40 minutos hay que ajustarse un poquito. Y no tuvieron cabida, canciones como Wintertime, o una versión de esas que te ponen el vello de punta, una canción que no logro recordar cómo se llama, que cantaba Mati con una garra y un gusto muy especial.

El momento estelar de la actuación, en la que dos de los que estábamos allí, saltamos como un resorte de esa superficie en la misma base de las escaleras, en primera fila, moviendo la cabeza, los brazos, las piernas, y sudando felicidad con esa versión inmensa de Status Quo – Pictures of Matchticks Men, una deliciosa versión que sonó limpia, como todo el sonido del concierto. Allí estaban dos de los Runnaway, Santiago Delgado y Juanjo Runnaway, haciendo un esfuerzo en comprender a todos los hippies sueltos que había allí. Allí estábamos Álvaro Brutus y un servidor haciendo el animal y pasándolo de madre. Por eso hemos llegado a la conclusión de hacer una fusión, como si de dos bancos se tratara, y crear un nuevo término: SOMOS “MOCKERS”.

En cuanto a la fiesta posterior en el Residence, hay más información en el foro de dicha página: y si alguien no sabe qué sitio es éste, les diré que es donde se junta toda esta gente tan jodidamente loca, esta gente que mantiene el buen hacer, el buen rollo, y el ambiente bohemio en Bilbao; me supongo que en otras ciudades habrá lo mismo en otro nivel. Tenemos algo en común: no nos gusta sumergirnos en basuras musicales –como decía Franco Battiato en la canción “Bandera Blanca”.

Aquí tenéis el link: http://foro.residencecafe.com/index.php

Deciros, que sólo podéis acceder al contenido del foro, registrándoos, que es gratis. Aquí hay verdaderos freaks del foro, enfermos que sólo piensan en plasmar la realidad como si de fotos en forma de letra se tratase.

En cuanto salimos del Residence, creo que nos vino muy bien a muchos, porque habíamos llegado a un momento que teníamos la necesidad imperiosa de respirar aire fresco. La gente estaba completamente loca, con tanto psicobilly, rockabilly, cerveza a tutiplén, idas y venidas por todo el bar.

Así, pensándolo bien, fuimos a Le Club, pero llegamos tarde y ya no dejaban entrar. Pues bueno, siempre nos quedará el Kremlin, pero allí sólo quedaba Lenin, diciéndonos que ya no se pone más bebida. Bueno, entonces, geniales ideas de algún flipao de la vida, que no recuerdo quién fue, se le ocurrió que podíamos ir al mayor antro al que he entrado nunca, un garito que no se veía nada, en los servicios sobre todo, con una niebla química que habían puesto, y allí había maromos sobándose en camiseta, pantalones de cuero, vamos, todo muy gore. El sitio está al lado del Bilborrock, junto a esa tienda de comestibles y bebestibles abierto las 24 horas.

Saliendo de allí, ya como habíamos visto bastante, fuimos a uno en el que las paredes estaban empapeladas con papel de periódico, con anuncios de travestis y gays, que bueno, un pasote. Tardaré en recuperarme de la experiencia.

Finalmente, ya la luz de la mañana, a eso de las 10 se despertaron nuestras torturadas pupilas y tuvimos que entrar en nuestro ataúd para dormir. Buenas noches noctámbulos.

domingo, 30 de marzo de 2008

PETE LARGO EN RESIDENCE (29-3-2008)



PETE LARGO EN RESIDENCE (29-3-2008)

Ya lo decía Manu, al final del concierto a micrófono abierto: Pete y yo nos conocimos por la calle; él me presentó a sus perros y yo le presente a mis padres. Es una buena manera de comenzar. Es consecuente la manera de entender el rock and roll, como una peregrinación de ciudad en ciudad y de garito en garito, solamente con lo puesto: las guitarras colgadas del hombro, los timbales siempre machacados de tanto baquetear.

El concierto que vimos ayer fue algo muy especial. Hubo una sensación monocorde durante las casi 2 horas que duró el concierto. El sonido de la guitarra era una mezcla entre Johnny Winter y David Gilmour. El blues que practican no es nada habitual. Un ritmo incansable, punteos sin fin, todo tipo de efectos de pedales –flanger sobre todo-.

Hubo un momento que me emocionó bastante; fue la excelente versión de “Little Wing”, una versión estratosférica. Además de la versión del blues compuesto por Jimi Hendrix –Red House-, una versión más corta que la versión que practicaba Jimi en directo.

Lo que fue una verdadera pena, fue el estado vocal del cantante, muy castigado por los elementos, las giras, el alcohol y el tabaco. Lo que es seguro es que la gente que estuvimos escuchándoles, no viéndoles –porque era imposible ver nada-, tuvimos el privilegio de ver a estos alemanes hacer un bolo redondo, lo que se podría calificar como un mantra en forma de blues; tranquilamente podría haber entrado en trance.

La base musical, indudablemente es el bajista con su forma insistente de tocar, sin perder el hilo, y adornándose con arreglos típicos de rock progresivo, al estilo de Uriah Heep. El baterista en la línea de lo que todo aprendiz de baterista debería saber en todo momento: sobriedad y nunca perder el ritmo, y un sonido limpio.

Hubo otra cosa curiosa: el sonido de las dos guitarras estaba descompensado. La guitarra rítmica se oía mucho menos que la guitarra solista, aunque pude adivinar también posibles riffs del guitarrista acompañante, con los que me divertí bastante. La gente siempre suele atender a los excesos guitarrísticos del solista, pero sólo es un adorno. Hay cosas en el fondo que determinan el resultado final de la música. Y en este caso, lo verdaderamente determinante fue la parte rítmica, excelente. Mucha andadura veo en este grupo, esas canas del bajista y esos lingotazos de Brandi y de Coñac ayudan mucho a tener esa visión mítica del mundo de la carretera.

1969 fue el inicio, según he leído en la página oficial del maestro Pete Largo. Y 2008 es la digna continuación. Y desde luego, donde quiera que vaya, hará amigos, sin duda. Se dejan querer.

Por allí se dejaron ver Iñaki López, que no llevaba el jersey de su programa de ETB, iba más discreto, siempre acompañado de los rockers que se montaron una pequeña fiesta rocker después del concierto. Había músicos, freaks, pintas de Guinness, algún paquete de Habanos encima de la barra, y alguna botella rota, y los diferentes microclimas del Residence, según te acerques o te alejes del aire acondicionado, te pongas o te quites la chaqueta, y un clima tropical en el servicio, sólo faltan los mosquitos…
Más información:

domingo, 30 de diciembre de 2007

RED LIGHT - Siouxsie and the Banshees


SIOUXSIE AND THE BANSHEES – Red Light

Os voy a hablar sobre una canción que no es muy habitual. Es un tema bastante simple en apariencia, pero lo verdaderamente importante es la sensación que nos provoca al escucharla. Es una mezcla de desasosiego, atracción, repulsión, trance místico, pavor, miedo y sobre todo, esa sensación morbosa al escuchar esta canción. Se llama RED LIGHT, y tiene una base rítmica bastante básica en la que se van sumando percusiones para reforzar el azote del ritmo.

Esta canción está dentro del excelente disco grabado en 1980, el disco se llama “Kaleidoscope”, comenzando la década y dejando atrás el sonido imperfecto del punk, para adentrarse en un sonido más purista, aunque basado en el punk. Lo más significativo del sonido Siouxsie es ese afán por crear un trance colectivo con unos ritmos aplastantes y repetitivos, el sonido gótico y ahogado de las guitarras, y ese bajo machacón para que la cantante –Siouxsie- nos haga las delicias con esos gritos desbordados e inquietantes. Es una manera de cantar muy personal y profunda, porque al mismo tiempo que quiere hacer melodías con la voz, consigue todo lo contrario, que seamos partícipes de las pesadillas más ocultas de cualquier personaje de cómic encerrado dentro de una viñeta.

Dentro del disco “Kailedoscope” se encuentran joyas como “Happy House”, “Christine” y la propia “Red Light”, que es de la que estamos hablando. La estética y el aspecto físico también es muy importante; siempre pálida, Siouxsie y maquillada para intensificar su mirada, que ya de por sí me recuerda mucho a una película que he visto hace poco de Fritz Lang –Los Nibelungos-; el personaje de “Krimilda”, se parece en sobremanera. Se podría decir que es la encarnación del personaje y aspecto serio y distante intensifica aún más esa atmósfera tan inquietante de Siouxsie and the Banshees.

Conocí a este grupo en una tienda donde se vendían cosas viejas, y vi un vhs de vídeo-clips del grupo, y justo en ese momento vi a un amigo allí al que le pregunté si los conocía, y sí, dijo que es muy posible que me gustasen, considerando mi gusto por los grupos oscuros. Y la verdad que no me arrepentí de haber comprado ese vídeo y lo vi una y otra vez. Es ese tipo de grupos que te atrapa desde el primer momento y te llega a lo más hondo de tu alma, porque tienen un universo propio. Entonces es cuando vi la cinta, los video-clips de “Happy House”, “Hong Kong Garden”, “Israel”, “Christine”, y el vídeo que me marcó “Red Light”.

En el vídeo en cuestión se ven una especie de biombos-persianas de color rojo y negro de rayas horizontales y la fotografía es una sobreexposición de infrarrojos, y trata de realzar la figura de Siouxsie que aparece como una sadomasoquista moviéndose de una forma muy provocadora y mirando a la cámara fijamente.

Lo importante en esta canción es un sonido muy peculiar que hay durante casi todos los tres minutos que dura la canción. Ese sonido es un obturador de una cámara de fotos disparando una y otra vez, y como si de un voyeur o mirón se tratara, hacemos fotos de un crimen imaginario en nuestra cabeza o fotografiamos la oscuridad activando el flash a la caza de monstruos ocultos que podrían presentársenos sin más. La luz roja a la que se refiere es la luz de la sala de revelado donde veremos los resultados de este tema tan morboso. Se podría decir que esta canción refleja muy bien la trilogía morbosa de la modelo de la que se habla, que le gusta ser mirada, el fotógrafo que tras la cámara oculta su morbosa curiosidad y deja que la cámara haga su trabajo, y el consumidor de esas fotos, que siente esa relación visual entre el fotógrafo y la modelo.

Por otra parte está el interesante sonido obsesivo de un sintetizador que hace un sonido bajo y manteniendo el interés de la canción. El objeto de deseo, la luz infrarroja, la luz estroboscópica que salta cuando la batería electrónica de la caja ritmos suena, dan un resultado perfecto. Es una canción para ponérsela una y otra vez a oscuras en una habitación y cogiendo tu cámara digital y disparando para cazar a la oscuridad… O puede que la oscuridad te cace a ti…
AQUÍ TENÉIS UN ENLACE AL VÍDEO DE "YOUTUBE".

domingo, 21 de octubre de 2007

PINK FLOYD - The Piper At The Gates Of Dawn (Edición especial triple)




THE PIPER AT THE GATES OF DAWN – Edición especial de lujo

Aquí contengo en mis manos, una edición alucinante de el mejor disco de psicodelia, o si no lo es, por lo menos para mí sí. He conocido mucha gente que tiene este disco como referencia en su discografía, y creo que no me quedo corto en decir que es la música más genial y vibrante que han ocupado los surcos de un vinilo.

La edición especial se compone de 3 partes: el primer disco es la edición remasterizada en mono, el segundo disco es el original remasterizado en estéreo, y el tercer disco son los singles “Apples And Oranges”, “Candy And A Currant Bun”, “See Emily Play”, “Arnold Layne” y “Paintbox”. Hay otras versiones alternativas que son 4 canciones más, entre ellas una entretenida versión de “Matilda Mother”, que suena de maravilla y es una verdadera delicia para los oídos. Y se lo han currado muy bien, porque la apariencia de la edición llama mucho la atención, a modo de libro de pasta dura y con la famosa foto de los 4 Pink Floyd mezclados en un collage fotográfico con la ropa típica de la época, chaquetas, camisas de colores estampadas y chorreras; y para rematar todo esto, las letras del título doradas.

Además este precioso estuche en forma de libro y con unas fotos a color inéditas o que por lo menos no he visto nunca o no me suenan, adornan esta preciosa edición que rememora el álbum por su 40 aniversario. Además la edición contiene un fragmento de los dibujos que Barrett hacía antes de dedicarse a la música seriamente.

Voy a ponerme a repasar canción por canción todo el disco.

ASTRONOMY DOMINE

No hay mejor comienzo que este titulo, una dominación del espacio, del infinito, del cerebro, o lo que creemos que hay dentro, es una conexión de neuronas que forman una galaxia y cumplen su función: bucear por nuestro mundo real, imaginar, soñar, y lo mejor que se puede hacer en este caso: hacer música, de ahí ese afán de la psicodelia de buscar la música de las esferas, es la música que está ahí y hay que descubrirla y dejarse llevar, si cierras los ojos, la escucharás; sólo hay que saber atraparla e intentar domarla, pero a veces se torna peligrosa y el viaje puede acabar mal.

Esta canción habla de Júpiter y de Saturno, y de aguas subterráneas, y en fin, es como si atravesáramos la tierra de parte a parte por un agujero de tiempo, y sin darnos cuenta estar sentados en casa escuchándolo, o estar en el autobús, o en el trabajo escuchándolo con los cascos.

LUCIFER SAM

En la versión mono, la cosa cambia bastante, porque como ya sabemos los que conocemos el disco estéreo, hay un momento en que la música sólo se oye por un altavoz y de repente, precedido del órgano de mister Richard Wright empieza a cantar eso del gato siamés mister Syd Barrett. La canción explica lo que vemos cuando se nos cruza un gato, nosotros le podemos ver, pero sólo vemos al gato siamés, pero el gato ve más allá que nosotros y ve cosas que para nosotros son invisibles, de ahí, esa parte de la canción que dice “That cat’s something I can’t explain” –ese gato es algo que no puedo explicar-. ¿Quién será Jennifer Gentle? Sólo sabemos que es una bruja, y suponemos que va acompañada por el gato, y el gato son sus ojos.

MATILDA MOTHER

Es una de mis favoritas esta canción, por la manera de empezar con un bajo, o lo que creo que es un bajo, porque en este disco, a falta de medios se hicieron maravillas, y un bajo puede ser una guitarra, una guitarra un bajo, una batería una puerta, unas castañuelas un instrumento de psicodelia en vez de un instrumento de percusión español. La canción tiene ese toque infantil que sólo Syd Barrett sabe darle, es como si Barrett supiera expresar con ideas y música lo que siente un niño ante algo nuevo y desea plasmarlo y presentárnoslo de la mejor manera posible, contándonos un cuento. Y el cuento es éste: HABÍA UN REY QUE GOBERNABA LA TIERRA, SU MAJESTAD ESTABA AL MANDO, CON OJOS PLATEADOS Y UN ÁGUILA ESCARLATA, ARROJABA PLATA SOBRE LA GENTE. Lo mejor de todo, es que cuando llega esta parte, acaba la estrofa con “Oh mother, tell me more” – O MADRE, CUÉNTAME MÁS… La típica frase de un niño cuando le cuentan un cuento. La temática de la canción es de lo más colorista y psicodélico, habla de joyas, riquezas, reyes, países lejanos y fantásticos –los castillos en la mente-.

FLAMING

“Alone in the clouds all blue, lying on an eiderdown, yippie you can’t see me but I can you”. Seguimos con los juegos de niños y jugamos a escondernos detrás de la máscara más vanal, adornado con preciosas joyas sonoras, en este caso hay de todo, sonidos de órgano, electrónica, voces distorsionadas, y vete a saber qué más, todo ello con un gran eco. La canción empieza con esas estrofas del principio –Solo en la nubes azules, echado en un edredón, yippie tú no me puedes ver pero yo a ti sí- A Continuación habla de un rocío que desprende la niebla y que está sentado encima de un unicornio, señal sin duda, de que Syd ha estado con los gnomos hablando en el bosque…

POW R. TOC H.

O más conocida como Toi Toi!!!! Por las exclamaciones nerviosas de Roger Waters, Syd Barrett y Richard Wright. Es el primer tema instrumental del disco, luego vendrá Interstellar Overdrive –una sobredosis sonora-. En esta canción pasa lo mismo que con “Lucifer Sam”, en un momento de la canción, cuando se quedan haciendo un ritmo rudimentario con línea de bajo, batería y el piano excelentemente tocado por Richard Wright, sólo se oye por un altavoz, hasta que aparecen todos los animales del bosque a hacer sonidos extraños, ese pocccc pocccc, toiiiii toiiiii, cierra los ojos y verás… Verás a los gnomos del bosque, pero ten cuidado no pises a ninguno.

TAKE UP THY STETHOSCOPE AND WALK

Ésta es la típica canción que pondrías en una fiesta ye-yé sixtie, con tintes psicodélicos, tiene todo lo necesario para poder bailar en una pista de baile llena de luces de colores y de gente puesta hasta las cejas de todo tipo de estupefacientes y hierbas medicinales fumables… La traducción del título es así: COGE EL ESTETOSCOPIO Y VETE. La historia va del animal psicodélico que llevamos dentro y va a preguntar al doctor virtual qué nos pasa en la cabeza, estamos postrados, cuando se supone que estamos despiertos, y es cuando coges el estetoscopio y lo tiras de mala leche y buscas la curación en las ondas sonoras de Marconi, y si escuchas con atención calmarás tu dolor enseguida, moviendo el cuero cabelludo en la pista de baile y girando entre las luces de colores y el humo artificial. Lo más bonito en la versión estéreo es que el órgano se escucha por un altavoz y la guitarra por otro y llega un momento en el que se cambian de altavoz, y con cascos es una pasada, porque parece que te cruzan la cabeza, para luego ocupar el mismo lugar de antes, un interesante juego de estéreo.

INTERSTELLAR OVERDRIVE

Éste es el segundo instrumental y sin duda el más duro de oír, tiene un sonido muy garajero y muy bruto. En todas las versiones que he oído en estudio y en directo, nunca la han hecho igual. Es una canción que dura 10 minutos y hace falta estar muy zumbado para estarla escuchando todos los días. Os aseguro que si abusáis de Interstellar Overdrive, vais a conseguir que la supermarcha interestelar se haga realidad y podáis ver la verdadera razón de por qué escucháis música, sencillamente por la razón más básica: sentir cosas nuevas, que se erice el bello. El tema de esta canción es un mal viaje, sin duda. Hay otro juego de estéreo aquí al final cuando hace la melodía del principio, pero esta vez se pasan con el efecto estéreo y nos quieren volver locos con tanta psicodelia. Como dirían unos amigos psicodélicos míos: OS HABÉIS PASADO CON LA PSICODELIA CHICOS MALOS.

THE GNOME

Después de todo el ruidazo sin control y darnos un baño interestelar por toda clase de galaxias, iluminado musicalmente por Syd Barrett y sus compañeros, decidimos seguir viajando por nuestra mente y aterrizar en el bosque donde viven unos extraños seres pequeños que viven al margen de la sociedad de los hombres: LOS GNOMOS; que si miramos bien, los veremos corriendo por el bosque.

Esta canción trata sobre un gnomo que se llama “Grimble Gromble”, que dicho así, suena como una antigua canción que se pierde en la noche de los tiempos. Este gnomo en cuestión se pasa toda la vida, bebiendo vino y bailando; hasta que otros gnomos de su misma condición llegaron y le siguieron en el festejo y todos se lo pasaron divinamente. Pero sobre todo había una actividad que llenaba sus almas: mirar al cielo y mirar al río, donde veían cosas maravillosas… Cuidado con las setas, podría estar viviendo dentro un “Grimble Gromble”…

CHAPTER 24

Sin duda esta canción pertenece a alguna lectura de Barrett, y nos cuenta una teoría de varios planos de la realidad, que debemos ir escalando y descubriendo. Al principio suena un gong y comienza a cantar lo siguiente: “todo movimiento está compuesto por seis estadios, y el séptimo te trae de vuelta, el siete es el número de la luz joven, y se forma cuando la oscuridad se concentra…”

Lo interesante de esta canción son las notas largas de ese teclado con sonido rudimentario -¿podría ser un pt1 de primera generación?-, y esas voces cantando al unísono –Sunset, Sunrise-, hasta perderse en la inmensidad, y es entonces cuando nos quedamos mirando algo en la pared que parece una cara.

En otra estrofa habla sobre el cambio de las estaciones, el cielo, el trueno, los solsticios y equinoccios que forman un círculo todos, con todo el universo, todo ser vivo, y todo esto es impulsado por la energía invisible, pero que está ahí, y todo esto forma un círculo que se vuelve a repetir a través del tiempo.

THE SCARECROW

The Scarecrow para mí es una de las canciones más bonitas de Syd Barrett. Nos cuenta una historia de un espantapájaros que sigue impasible el viento que agita la cebada y no le queda otro remedio que estar parado mientras tiene un pájaro posado encima del sombrero.

La parte que más me gusta es cuando dice “He stood in a field where barley grows”, donde las voces hacen unos coros preciosos y Roger Waters toca un fragmento de bajo que es una pasada.

BIKE

Volvemos a las canciones infantiles con esta canción de la bicicleta que gentilmente Syd Barrett te ofrece entre otras cosas. Dice que tiene una bicicleta, que si tú quieres puedes montar, tiene una cesta, una campana, y todo tipo de cosas que te harán sentir bien, pero lamentablemente todas estas cosas las ha prestado y no puede dártelas, sólo puede contarte que las tiene.

Es una canción bastante simple, pero tiene su miga en cuanto a su estructura, porque es una estrofa y canta el estribillo que éste: “You’re the kind of girl that fits in with my World, I’ll give you anything, everything if you want things”. Dicho de otra manera: tú eres la clase de chica que encaja en mi mundo, te daré cualquier cosa, si tú lo quieres…”

Luego habla de un ratón que se llama Gerald, hombres de jengibre. La canción es muy infantil, dentro de su aparente psicodelia, todo puede ser posible, que salgan muñecos de la tele, que de un altavoz salga Syd Barrett a saludarte, o incluso que Juan de Pablos te venga a poner unos discos raros al tocadiscos de tu casa… Todo es posible.

Esta canción, es la última del disco, y como no podía ser menos que discos como “Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band” de The Beatles o “Their Satanic Majesties Request” de The Rolling Stones, tenía que acabar con algo digno de recordar y de mencionar, y es el que encontramos una habitación llena de relojes, donde hay un montón de ellos que tienen campana, y no se les ocurre otra a Pink Floyd que ponerlos a funcionar todos a la vez, y resuenan en nuestra mente de una forma muy especial, para poner fin a todo esto surgen de la nada unos gansos locos que al unísono de uno –ahhhh ahhhh- se unen todo los demás y te dejan pensando donde hemos acabado después de haber acabado el disco. Es una sensación extraña y te sientes confundido. El de The Beatles acababa con un silbato de perro y unos voces encadenadas y repetidas, y el de The Rolling Stones acaba con el griterío de una fiesta. ¿Se podría decir que es una gansada? Desde luego son gansos los que graznan.

DISCO 3 – LOS SINGLES

Aquí es cuando llega la parte especial del triple disco de esta edición especial. Canciones como Arnold Layne, Candy And A Currant Bun, See Emily Play, Apples And Oranges (2 versiones, una en mono y otra en estéreo), Paintbox, una versión de Matilda Mother –buenísima-, y dos versiones cortas de Interstellar Overdrive.

ARNOLD LAYNE

Como dice la canción, Arnold Layne era un tío muy raro que tenía una afición muy escatológica o muy excitante, según se vea, y es un caso real. Es un personaje que se dedicaba a robar ropa interior de los tendederos de Londres y cómo no, se merecía una canción. El ritmo de la canción me recuerda a cualquier marcha militar pero desde luego llevado al terreno. El tema fue censurado en la época, aunque no entiendo muy bien por qué. Además en el estribillo dice: Arnold Layne don’t do it again!!!! Que sirve como reprimenda para que nunca más sea un chico malo y deje de robar bragas.

La canción empieza con una línea de bajo muy interesante acompañado de la excelente vocalización de Syd Barrett, repitiendo Arnold Layne, una y otra vez, mientras Nick Mason hace todo lo posible para seguir con el movimiento de baquetas. Otra cosa notoria es el solo de órgano de Rick Wright, que es sublime. Llega a unas cotas allá donde la psicodelia se confunde con lo épico.

CANDY AND A CURRENT BUN

Hay algo muy peculiar en la letra de esta canción y que en la traducción de los libros de letras editados en España, se equivocan al traducir la parte: oooh, don’t talk to me, please just fuck with me, que la traducción al español dice: oooh, no hables conmigo, sólo acuéstate conmigo, cuando en realidad dice: sólo folla conmigo. Pero bueno, la palabra “fuck” es de las primeras que se aprenden en inglés. Aquí hay una palabra mágica que si la repites con intensidad funciona, y suena como un blob blob en tu cerebro y es ésta: ICE CREAMMMMMM!!!!! EL HELADO SABE BIEN SI TE LO COMES RÁPIDO. Sólo faltaba que el helado sería de fresa y entonces ya tenemos todas las condiciones para decir que tenemos un tema psicodélico en toda regla.

Es otra canción psicodélica, que habla de una chica que está sentada en el Sol, que me supongo que en realidad estará sentada en algún cometa del que seguramente Syd Barrett provenía. Es una chica muy traviesa que lo único que hace es comer caramelos y pan de pasas, todo un bomboncito vestida de colores.

SEE EMILY PLAY

Mira cómo juega Emily es la traducción del tema más bailongo del repertorio psicodélico de la primera época de Pink Floyd, una maravilla sonora con una línea rítmica digna de mención, unas guitarras con la reverberación puesta al límite, y un solo de piano no menos increíble. Es lo que más gusta de esta canción, ese puente en medio de la canción que une una estrofa con otra con unos coros que se alargan hasta niveles sobrehumanos y donde aparece ese piano que parece salido de una feria de artículos freakys, donde está la mujer barbuda, el hombre con 3 piernas y el tío que se tira pedos inflamables.

Emily es una chica que no puede evitar jugar con todo lo que tenga a mano, y estate seguro de que no te defraudará, porque perderá la cabeza y volverá a jugar, es una niña mala y quiere que juegues con ella… Los pájaros que vuelan sobre su cabeza entienden lo que dice Emily, y los pocos rayos de sol que entran entre las hojas de los árboles del bosque atraen la atención de Emily, y al moverse las hojas con la poca brisa que corre dibujan unos efectos lumínicos muy vistosos sobre la piel de la cara de Emily, para adentrarnos en sus ojos donde está el universo de Syd Barrett. Y estate seguro que si entras allí, jugarás con ella y te perderás…

APPLES AND ORANGES

Esta canción es una cosa extraña. En el disco, como he dicho antes, existe una versión en mono y otra versión en estéreo. Desde luego, para mi gusto, la versión en estéreo tiene más riqueza sonora, todos los detalles de esas guitarras chirriantes se hacen más patentes. Es de las canciones más psicóticas y pasotes del repertorio de Syd Barrett, junto con el “Vegetable Man”, que todavía es más pasote.

PAINT BOX

Cuando Richard Wright hace algo, lo hace muy bien, más tarde haría canciones como “Summer ’68” o “The Great Gig In The Sky”, que son verdaderas obras maestras en el desarrollo musical. Son unas canciones muy cuidadas, y ésta de “Paint Box” no lo es menos. No hacen falta guitarras eléctricas para darle fuerza a la canción. Creo reconocer dos guitarras acústicas que dan comienzo a la parte inicial y un piano natural que hace las delicias de mis oídos al final cuando ese piano sigue tocando y se pierde y con un ligero eco la canción acaba con ese toque de misticismo que desprende todo el conjunto sonoro.

Y bueno, no olvidéis compraros la versión triple de este discazo; si sois unos freakies musicales, no podéis dejar pasar la oportunidad de tener esta maravilla en original. Merece la pena, hacedme caso.