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jueves, 31 de julio de 2008

APANARRES FOREVER


FIESTA DE JORGE APANARRES EN ERANDIO 24-7-2008

Un techo y unas paredes untadas de cal, desde 1975 hasta hoy. Unos techos altos como antaño y unas vigas sosteniendo todo el entramado de masilla vieja, madera antigua, mesas de jugar a las cartas, y antiguos aromas a tugurio jamonero, choricero y queso viejo. Un lugar ideal para jugar al tute o al mus; un lugar perfecto para reunirse con los amigos a escuchar bilbainadas después de haber ingerido ingentes cantidades de vino cabezón.

Una foto con sus pioneros fundadores del local, por orden del gobernador civil, y también por la orden divina; también por orden del generalísimo por la gracia de dios. Unas escaleras antiguas de madera que llevan hasta un tercer piso, se pierden en la oscuridad de esa noche llena de jóvenes de hoy día, deseosos de pasárselo bien y hacer alguna que otra gamberrada ayudados por la cerveza blanca o de trigo, e ingentes cantidades de vino Paternina.

Una mesa llena de aperitivos de todo tipo, tales como salami, jamón serrano del bueno, de ese rojo y con la grasa blanca, queso de agujeros azul, unos biscotes pequeños albergando trozos de filetes de salmón con unas hierbitas aromáticas por encima… Y las empanadas psicodélicas.

Todo esto para describir la noche del cumpleaños más gamberro y a la vez ordenado que he conocido. La electricidad de 125 voltios todavía, para no tener que pagar mucha luz en estos tiempos de crisis. Para hacer funcionar cualquier artilugio del año 2008, haría falta un transformador de 125 a 220 voltios, de esos que utilizaba yo en el año 1988 en mi antigua casa. El choco tiene de todo. Tiene huecos para dar cabida al buen vino. Y el servicio da cabida a una araña que sube hasta el techo.

Y todavía os preguntaréis qué tiene esto que ver con una de mis crónicas musicales, pues muy fácil: el choco está en Erandio, se llama “Txoko Bekoa”, y está ubicado en la parte vieja del pueblo de los de aupa. Un buen lugar para conversar, un buen lugar para beber, un buen lugar para contar chismes, un buen lugar para conocer los más básicos instintos humanos cuando tienen tiempo libre. Y ESCUCHAR MÚSICA…

Sólo hace falta tener en un bolsillo un ipod, un mp3, un mp4, o todo lo que tenga una salida de audio para conectar a una fuente de sonido tal como un par de altavoces de ordenador con alimentación propia. Ya está montado el sarao, y nos disponemos a escuchar los éxitos habituales de una cuadrilla de hippies, unos con pelo, otros sin él, otros con pinta de mod y otros simplemente con la sonrisa puesta.

Hubo alguno que vio por el descansillo del portal a un perro blanco volando; bueno, yo estoy seguro de que noté algo especial, pero no tenía nada que ver con el perro blanco ni con el conejo blanco de Jefferson Airplane, más bien tenía que ver con la cajita de puritos de marihuana-fútbol que venden en los bares.

Los regalos que adquirió el homenajeado fueron de lo más originales, sobre todo uno. El primero fue el disco con edición numerada del grupo Eten –vinilo claro-, y el segundo una edición especial –en vinilo claro…- del disco de The Rolling Stones “Their Satanic Majestic Request”; una edición preciosa, todo hay que decirlo…

Pero lo mejor vino después, cuando el homenajeado nos homenajeó a todos con unos regalos de lo más absurdo y pintoresco. Y cuando miréis la fotografía ya comprenderéis por qué. El concurso consistía en meter 12 papeletas que correspondían a 12 regalos entre los cuales están los 3 arriba expuestos; a mí me tocaron los mejores, aunque lo mejor está en la decoración del doble vinilo, ¡anunciado en televisión! Todo el esperpento se dio cita a eso de las 6 de la mañana, cuando se sacó ese puré de guacamole, y acabamos con todo rastro de él, doritos incluidos.

El mejor regalo que me han hecho, o al menos el más original, es este vinilo doble de Nana Mouskouri, anunciado en televisión y pintarrajeado, que si antes podía tener el valor de coleccionista de 2 €, ahora tendría un valor de 0,50€, tras ser atacado por una banda de hippies sin escrúpulos. Apunto también que yo soy el hippie sin pelo, que no tiene plato para pincharlo, y tengo dos cosas en común con los otros hippies, no tengo escrúpulos con nanas para dormir y tengo sentido del humor. La verdad es que me tiré por los suelos con esa firma que ponía: mmmm Rober…

1 comentario:

Con un par de Sensores dijo...

Hola! He estado mirando tus fotos y me encantan los retratos que tienes de las estatuas.. es una pena que no se puedan dejar comentarios si no tienes una cuenta flickr :-( ¿No has pensado abrirte un blog paralelo para las pics? Ahí queda esa idea.. flotando en el aire cual pompa de jabón ;-) Besos!