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miércoles, 9 de mayo de 2007

JOY DIVISION - El día de los señores ha llegado


JOY DIVISION - Day of the Lords

El grupo Joy Division ha sido un grupo que ha influido mucho en la mayoría de los grupos de los ochenta y los noventa. Lo tenían todo, potencia, sonido propio, talento, tragedia, teatro, velocidad, recesión, introspección, oscuridad y IAN CUSTIS; ese chico, con ojos cristalinos mirando hacia ninguna parte, pálido hasta más no poder y retorciéndose en un escenario oscuro con su blanca figura apareciendo constantemente. Y como complemento todo el reparto de actores secundarios que ponían el sonido de los tambores para iniciar uno de sus maravillosos mítines solemnes...

La canción que voy a comentar me lleva rondando la cabeza hace tiempo. No sé por qué, pero es una canción que como cualquiera de Joy Division, aunque no conozcas el significado de la letra, intuyes que tiene un sentido trágico, algo terrible, algo sombrío... “Day of the Lords” _”El día de los señores”. Oyendo el título ya vienen muchas imágenes a la mente, tales como una inmensa explanada llena de banderas, de gente, y de un grupo de personas que vigila desde lo alto de una tribuna dando consignas a las masas y dando a la muchedumbre una sensación de que algo grande está ocurriendo; pero al leer la letra, te das cuenta de que va más allá de la simple megalomanía. Básicamente esta canción habla de la soledad que se puede sentir entre cuatro paredes vacías, pero llenas de recuerdos y de lamentos. Es todo muy intemporal y extraño, algo así como la película de David Lynch "Carretera Perdida" o la de Bigas Luna "Angustia".
Musicalmente es extraordinaria. Es el sonido de la Factory de Manchester. Empiezan todos los instrumentos a la vez, batería, bajo y guitarra. Y empieza con unas estrofas grandilocuentes, pero más exactamente lo que lo hace grandilocuente es la forma de cantarlo y el tono que utiliza Ian Curtis, esa voz grave y quejumbrosa.

This is the room, the start of it all (Esta es la habitación, el principio de todo)
No portraits so fine, only sheet on the wall (Nada de buenos retratos, sólo sábanas en la pared)
I've seen the nights filled with bloodsports in vain (He visto las noches llenas de inútil caza)
And the body's obtained, the body's obtained (Y el cuerpo es obtenido, el cuerpo es obtenido)
Where will it end? Where will it end?.... (¿Dónde acabará esto?) - Estribillo

Ésta es la primera estrofa con el estribillo que continuamente se repite después de cada una de las cuatro estrofas. Lo que hace que la letra tome forma, es la música, y la letra toma forma por la música, es una conjunción perfecta entre alma y música. Hacéis una cosa, con una canción que os guste mucho, pero que os guste de verdad, y la ponéis en la función repetir una y otra vez hasta que acabéis de entender el significado. Esta canción la entendéis en el corazón y en todos los poros de la piel.

Más adelante, en la segunda estrofa habla sobre las exigencias de los amigos y en general el mundo que nos rodea, habla sobre apartarte repentinamente del corazón de la doncella para convertirte en un monstruo sin sentimientos. El asesinato o el suicidio andan cerca, crees que estás a salvo, pero no es así, la desesperación te corroe a través del instinto y se convierte en depredación pura y dura y hay una víctima muda en la siguiente estrofa:
"Este es el coche al borde la carretera, no se ha tocado nada, las ventanillas están cerradas. Supongo que tenías razón cuando hablamos apasionadamente. No hay lugar para los débiles, no hay lugar para los débiles. ¿Dónde acabará esto? ¿Dónde acabará esto?
Al final de la canción en la cuarta y última estrofa se entiende todo. "Esta es la habitación, el principio de todo. Soñé que huía de ti, lo recuerdo todo..." Es una especie de declaración de ruptura con su pareja o con su yo, o con los dos a la vez, es cuando todos los instrumentos se conjuntan de tal manera que todo el sentimiento concentrado sale al exterior con mucha fuerza. Pero yo me quedo con una frase de la canción que te hiela la sangre: NO HAY LUGAR PARA LOS DÉBILES.

Ian Curtis murió a los 23 años, pasando a formar parte del famoso club de los 27, entre los que están famosos como Jim Morrison, Curt Cobain, Jimi Hendrix, Brian Jones, y un largo etcétera de gente con mucho talento que desaparecieron por vivir en un mundo que no les correspondió con el cariño que se merecían. Y sí, es verdad, no hay lugar para los débiles, eso fue en el caso de Curt Cobain o Jimi Hendrix, pero en el caso de Jim o de Ian, fue un juego con la locura y con la muerte. El sonido del bodhran es lo más parecido para explicar esto.

3 comentarios:

Juan Martín Rinaldi dijo...

Te corrijo, Doc. Ian murió a los 23 años y no a los 27. Tampoco existe el verbo conjuntar, en todo caso será conjugar.
Un fuerte abrazo desde Argentina.

DIVISIÓN ROBER dijo...

Efectivamente es así, lo de la edad de Curtis son 23 años. En cuanto a lo de conjuntar sí que existe, y el conjugar desde luego también; otra cosa es que haya sido utilizado debidamente. Y en este caso concreto nunca mejor dicho, porque hablo de instrumentos musicales que se conjuntan.

Un grupo musical, antaño, también se llamaba "conjunto". Así que, en lo que es respecto a la edad, lo cambiaré, porque ha sido un lapso de la mente.

Saludos.

DIVISIÓN ROBER dijo...

http://www.wordreference.com/definicion/conjuntar